LAS HOJAS CAEN, UN VUELO EN REVERSO.

arbol poesia

Las hojas caen,
un vuelo en reverso.
Una sola memoria
sobrevive del día de hoy.
Se trata de un árbol
con sus hojas temblando en el viento.
De hoy, solo existe ese árbol,
enmarcado por la ventana por donde
lo miraba un hombre;
al mismo tiempo que pensaba
que no existe árbol,
ventana ni hombre.

 

 

 

Poesía Nihilista

las horas

Poesia y Poemas

una perdida
entre el asfalto
contando las líneas
blancas que en fila
hacen del segundo
una cita con el
destino

las nubes se elevan
estrepitosamente la lluvia
con granizos rompe uniforme
el pasto recién asomado de
una primavera débil visitando
cada minuto con letargo
derritiéndose como el hielo
del cielo

estudiando tu ojo
como la órbita del amor
sobre un núcleo de oscuro
desconocimiento mientras
la mente trata de encontrar
la razón de existir como
una ley inexorable
que te hinca en pasmo
eternamente

está en la capa de una cebolla
lo que ser hombre se adivina
en la noche cuando mueren
las horas de lucha esclareciendo
la verdad de que el centro no
existe, meramente ilusión
detrás de la máscara.

 

 

Poesia Moderna

detalles

ciudad cementerio

este lugar existía
tenía un ángel
que sobrevolaba en dosis
de crepúsculo
con los hielos narrando
los grises cohibidos
debajo de las suelas de la prisa
y cruza un hombre con
brazos de letargo
abriendo el humo desahogado
que flota en vórtices
por la avenida del invierno
en estacas se captan
los edificios con tendencias
melancólicas causadas
por un amor que se grabó
en incienso y no en cemento
este lugar existía
tenía un ángel meditabundo
que sobrevolaba por zonas
de un aforismo huérfano
pudriéndose
en el cementerio
del anteayer.

poesía contemporánea

entre un nunca y un fue

Erik Satie poema

nunca
fue
 

sentir en el invierno
que nunca antes tuvimos
el frío justo debajo de los

pelos

mientras el paso

errático del hombre

tal vez

yo

caminaba

eufóricamente extraviado

por callejones y calles

cuyos nombres

no podía pronunciar

y era noche

propia de otras novelas

síntoma de otros poemas

y fue ahí

cuando

el calor nocturno

acariciaba en escalofrío

un ídolo del Gnossiennes

en la tempestad

cuya época o región

había habitado

por limitados instantes

antes de

desvanecer

entre un

nunca

y un

fue.

todo nace absurdo

Que soy uno de muchos  

muchos yos que fueron y serán 

los mundos que pueden haber 

por la increíble plasticidad de la energía 

cuantos universos y seres hubieron 

cuantos sueños inimaginables nacerán 

todo nace absurdo 

siendo en su fugacidad 

portador del tiempo 

siendo en su cansancio 

hijo de grandes eternidades 

nada basta 

es insuficiente ser humano 

un elogio al que se detuvo 

pensó, sintió, abismal incertidumbre

 la lenta muerte de una vibración 

todo nace absurdo 

aspecto oscuro de la beatitud 

fragmento sucio de la infinidad

dejo hoy de ser hombre 

para unirme con la oscilación de los dioses negros 

vacío entre franjas de luz

 potencial 

  posibilidad 

    alcance al ambiguo

vida eterna sin ojos

demencia por los corredores de la sustancia.

La proporción

La tengo en frente,

     la abrazo con fuerza

es innegable que la tengo en mis manos.

Estoy solo en mi amor por ella

             esta cosa desconocida

que solo yo conozco en mi delirio.

Lo que siento…

     se escapa como la mariposa

que percibió un sonido extraño.

En la calle de al frente o cualquier otra,

      un asfalto cualquiera – con este dedo

la penetro y la calle se empieza a derretir;

       porque solo puedo amar aquello que se descompone

 conmigo.

Y respirar – lo hago en trueque:

   un respiro por cada gramo de mi ser

que se vuelve ceniza invisible.

Hoy me di cuenta que soy un hombre,

       en proporción a la velocidad 

             de mi desaparecer.

El poema inexistente

Que viviré solo 

     soy el poema que sobrevive

la muerte de todos los que una vez

       leyeron estas líneas

que soy libre,

        como el que nunca nace y nunca

                                muere

ya que puedo recordar la historia entera

            tal como el recorrido de una nube etérea

     como puedo alcanzar la noche 

               en el glóbulo de cada día

           como conozco el incienso eterno

                     de la intangible oscuridad

mi labor como poema es…

           afinar la marcha errática del hombre

  mi sueño es… volver todos los ojos a su interior   

                       desaparecer con todos

          en un baile invisible

mi fin es…

               hacer presente lo sublime

             en cada consumo de percepción

y aun así muero a diario… cuando 

           ilusorio tiempo deshaga cada ojo 

     que palpó una palabra aquí y otra allá

cuando la necesidad de regresar

                al sereno abismo   

                   se haga dueña de todos.

En el gran final

 

Horas y montañas radicaban adentro

lejos de la rutinaria información

era un sueño clavado en cristal de noche

semejante al dolor de una vela apagada

era una oscuridad que brillaba con ideas

flotante microorganismos propagándose en aire 

 

repercutía lo que todos sabían

            pero nadie admitiría

la basura negra del hombre

            ya no merece el mundo

seres destruidos y apagados

en una gran ola de caos
 

vivirán nuevamente en paz los hijos del mar

y los cantos de la selva

 

con el progreso de la objetividad

descubrimos la total relatividad del subjetivismo

cada cabeza obedece su indomable deseo 

 

crece la amenaza de un terremoto que nos consuma

cuando el sol se apague para los avaros

en ese fulminante instante antes de la despedida final – 

 

un diminuto camarón pisa el fondo del océano

afuera crece lentamente cada hoja de monte.

 

 

 

ARS POETICA

Dos poemas como experiencia vivida

 

Si la luz jamás llega a penetrar
los rincones del corazón human torturado
Si el peregrino se pierde lamentablemente
en el crepúsculo de la incertidumbre
Cuando los arcos de una sangrienta guerra de cuerdas
cortan el aire como espadas violentas
y mi boca derrama la gota caliente de vino
como sangre viva que inunda
el cauce de la desgracia divina.
De las venas se desprenden
insultos fugaces hacia la terrible mortalidad
Muriendo cada día entre vientos oceánicos
Desesperanzado, cobarde alma
criando las constelaciones celestiales
que aplastarán el sin-nombre presente

**

Tiene la soledad sombra alguna
Ha vivido el hombre muerto
que solo conocí en su muerte
Cuando la espiga, una bala o la mentira
haga de mi piel un pez muerto en el litoral
acontecerá la fecha pasajera
donde olas se despiden sin razón.
Tendrá una vida más
aquél hombre que nunca juzgué
en el sueño de la muerte;
seguiré solitario con cada sombra inasible
que se escapa de mis manos….