hondo blanco amarillo de estrella espumosa

two stars sky

Sombra cristal de estrella
sobre rostro ebrio de verano-
el gato de cola negra
escondido trayecto de frenesí
cruzando la fúnebre calle de olivo soñado –
hemos inventado la ruta introspectiva del vino.
Mi mano hace la seña oculta del sol nublado,
hemos remado a costas oraculares y etéreas.
Risa habitual de suma transcendencia,
en su barba el zumo recóndito de la edad
me mira con inocencia de espuma mediterránea –
el azul, rojo, amarillo, blanco de la estrella
sobre nuestras cabezas ebrias de verano,
árbol de lenguas largas
abriendo las sendas rayadas
de la improbable memoria –
es muestra única de fantasía,
lo roto y mutable
de una honda
vista a la vida.

Poesía 2011

boca al vacío

Boca de poeta

No me queda otra
tenderte en la corriente
de mi lengua,
en la sílaba de mi carne:
tocas el sabor idiosincrático
de mi sustancia

debo deshacerte
como dulzura púrpura
entre los canales de mis papilas,
corre indómita como la
existencia salvaje
desciende como caos
al ombligo nocturno
de mi apetito

es sed
plenamente soledad
eres gota solitaria,
arraigadas en deseo
dos frutas:
una de piel
otra de arte

mis labios
espían el aire
son astronómicas puertas,
hacia el vacío caen tus obras
y soy presa instantánea
del contacto

laten agrias
tus nocivas pimientas –
en mi boca soy
receptor de lo que enseña
la doctrina indiscutible
del vino.

Poesía Moderna

probando el rojo

Vino y poesia

Le he robado
un minuto

una viscosa
soledad
del vino

he tomado
la libertad
de mentir
adentro del verso

de fingir pétalos
en la verga
seca
de mi tristeza

he liberado
tantos engaños
a escondidas
de mi
ebriedad

¿son versos?

meramente
lágrimas
y siglos

una indómita
lentitud

 

y sobre todo

 

crueldad.

 

Poemas

entiérrame

vino y poesia

          Viví
salvajemente
insólito como el destino
de las nubes
y al fin, ya,
morí
con la conciencia
hecha trizas
por haberle robado
tanto vino
a los que tanto
lo ocupan
en los últimos
días
de la tierra
fugaz.
 
 

poesia contemporanea

aumentan los violetas y los rojizos


Corre destrucción
 

antes de que sea muy tarde 

techados están los temores 

y los vientos huelen a melancolía 

llega el fin de una era 

el fin de todas 

ajústate el cinturón 

vacía los sueños 

corre a la punta 

al final de una trayectoria confusa 

moviliza las legiones de verbos 

como el catastrófico hábito de planear – 

las burbujas del vino 

las burbujas de la existencia 

se estallan… se fugan 

tensiones se van disminuyendo 

el agua de un mar sin nombre 

envenenando el continente desconocido 

corre, destrucción 

despliega todas tus flotas 

arranca el motor del sinsentido 

aumentan los violetas y los rojizos 

anochece paz, ahóguese la multitud 

la lengua está fría 

la voz no tiene dirección. Ven, 

destrucción, 

es hora.

La espera

Para empezar un fragmento 

me gustaría citar 

          otro fragmento 

dice:   

          Dame una gota más 

          de esa dulce incertidumbre 

          solo se nutrirme de lo ambiguo

 

Me quedé esperando, 

al despertar con penas 

logro abrir dos párpados 

(hechos de piedra meteorológica) 

dulcemente quedarían 

cerrados, creando puente al sueño 

resisto y sigo esperando 

“se me acaban los días” 

el instinto de muerte 

pero igual sigo esperando 

termino de trabajar 

ejercito algunos músculos 

regreso al orgasmo inagotable del comer 

pero aun así, sigo esperando 

para las diez de la noche 

cuando la botella de vino espumante 

se hace inevitable 

miro arriba – alguna estrella 

al frente – a una calle 

abajo- una colilla de cigarrillo 

una, dos, tres, cuatro
copas, 

algo adentro se embriaga 

pero miro con vista muerta 

y formulo: 

   ¿Qué estoy esperando?
 


Poemas Nihilistas

Dos poemas como experiencia vivida

 

Si la luz jamás llega a penetrar
los rincones del corazón human torturado
Si el peregrino se pierde lamentablemente
en el crepúsculo de la incertidumbre
Cuando los arcos de una sangrienta guerra de cuerdas
cortan el aire como espadas violentas
y mi boca derrama la gota caliente de vino
como sangre viva que inunda
el cauce de la desgracia divina.
De las venas se desprenden
insultos fugaces hacia la terrible mortalidad
Muriendo cada día entre vientos oceánicos
Desesperanzado, cobarde alma
criando las constelaciones celestiales
que aplastarán el sin-nombre presente

**

Tiene la soledad sombra alguna
Ha vivido el hombre muerto
que solo conocí en su muerte
Cuando la espiga, una bala o la mentira
haga de mi piel un pez muerto en el litoral
acontecerá la fecha pasajera
donde olas se despiden sin razón.
Tendrá una vida más
aquél hombre que nunca juzgué
en el sueño de la muerte;
seguiré solitario con cada sombra inasible
que se escapa de mis manos….