las horas

Poesia y Poemas

una perdida
entre el asfalto
contando las líneas
blancas que en fila
hacen del segundo
una cita con el
destino

las nubes se elevan
estrepitosamente la lluvia
con granizos rompe uniforme
el pasto recién asomado de
una primavera débil visitando
cada minuto con letargo
derritiéndose como el hielo
del cielo

estudiando tu ojo
como la órbita del amor
sobre un núcleo de oscuro
desconocimiento mientras
la mente trata de encontrar
la razón de existir como
una ley inexorable
que te hinca en pasmo
eternamente

está en la capa de una cebolla
lo que ser hombre se adivina
en la noche cuando mueren
las horas de lucha esclareciendo
la verdad de que el centro no
existe, meramente ilusión
detrás de la máscara.

 

 

Poesia Moderna

arte débil

Newspaper poetry

estas palabras pobres se desboronan

como tierra inconsistente

en papeles enrollados que encuentro

por el camino de mi desventurada fortuna,

en las esquinas… sentado, albergado, evitando

un viento frío que es mucho más puro que todo lo que podré escribir;

tinta sucia e invendible

letargo de horas que son mías dedicadas a nada

escribiré la pesadumbre que se desmonta sobre púrpuras horas

y la mano callosa dejará un arte débil,

unos cuantos papelitos en los charcos pueblerinos

debidamente disolviéndose al momento

abandonar la suciedad entre suciedad….

ese es el consuelo.

 

 

Poesía Moderna

pasos y pasos

lejania alma

Pasos, pasos
y una furtiva mirada
tal vez,
entre ojos y ojos
horas y horas
extrañando los nombres
que nunca tuve
perdiendo las vidas
que no fueron mías
pasos lentos
una nota de piano
como esa nieve
lejos de todo,
mi alma cósmica
entre reojos
entre horas
tan lejos de todo.

Las últimas horas

Eran las últimas horas 

     de los últimos días

y el dolor del porvenir

      engendra

           los versos fatalistas

de un hombre desmesurado

     entre volcán y volcán

       acabaría relatando 

           el por qué del dolor

el por qué no del morir

En el gran final

 

Horas y montañas radicaban adentro

lejos de la rutinaria información

era un sueño clavado en cristal de noche

semejante al dolor de una vela apagada

era una oscuridad que brillaba con ideas

flotante microorganismos propagándose en aire 

 

repercutía lo que todos sabían

            pero nadie admitiría

la basura negra del hombre

            ya no merece el mundo

seres destruidos y apagados

en una gran ola de caos
 

vivirán nuevamente en paz los hijos del mar

y los cantos de la selva

 

con el progreso de la objetividad

descubrimos la total relatividad del subjetivismo

cada cabeza obedece su indomable deseo 

 

crece la amenaza de un terremoto que nos consuma

cuando el sol se apague para los avaros

en ese fulminante instante antes de la despedida final – 

 

un diminuto camarón pisa el fondo del océano

afuera crece lentamente cada hoja de monte.

 

 

 

ARS POETICA