las cosas de ayer

poesia delirio

Ayer me desperté
desesperado
a las orillas de un delirio
mi mano se extendió
atravesaba casas,
el parque de algún vecindario
luego cruzó ciudades
sobrepasó el copete
de un continente
y seguía su excursión
hasta llegar al sol
donde sintió una pelusa de fuego
y en terror se recogió
hasta llegar a mi costado
con olor a eternidad,
miré el mar de imprecisión
que me rodeaba
lentamente me arrastraba
con sus olas hechiceras
hasta terminar flotando
sin esfuerzo
sobre su superficie inconstante
mis cabellos cada vez más
húmedos
con el roce de sus aguas nocturnas
sostuve mi respiración
y en un parpadeo
de mis ojos lacrimosos
me sometí al descenso
a lo profundo
donde vi mi otra vida
como algo
inútil
e innecesario.
 
 
 

poesía contemporánea

entre un nunca y un fue

Erik Satie poema

nunca
fue
 

sentir en el invierno
que nunca antes tuvimos
el frío justo debajo de los

pelos

mientras el paso

errático del hombre

tal vez

yo

caminaba

eufóricamente extraviado

por callejones y calles

cuyos nombres

no podía pronunciar

y era noche

propia de otras novelas

síntoma de otros poemas

y fue ahí

cuando

el calor nocturno

acariciaba en escalofrío

un ídolo del Gnossiennes

en la tempestad

cuya época o región

había habitado

por limitados instantes

antes de

desvanecer

entre un

nunca

y un

fue.

ser huérfano

orfandad nubes

¿Fue error

separarse

llamarse huérfano

para recorrer descalzo

la inmensidad de las cordilleras

                del pensamiento

sin aire, ahogarse en las aguas nocturnas

                 del enigma

anclado en la soledad

para ver los edificios muertos cuando todos

              se fueron a dormir

crecer la barba por falta de espejo –

fue error

ser espectador único

  lombriz de tierra

aún en el lodo prístino;

inventando las nubes

que lloverán sobre los innavegables ríos

que lentamente llenan los océanos del futuro?

 

poesía del nihilismo contemporáneo

Voces vespertinas

 

Tienen que ser escuchadas

las voces nocturnas y solitarias

órdenes de la más profunda caverna

cada momento que un ogro ojo despierta

tiembla, se endurece y grita

como a la luz primera del nacimiento

         ‘quiero ser rescatado

                 a donde estoy’

entonces esa criatura loca como un poeta

pronuncia incoherencias extrañas

                      perplejas reflexiones

hay que escuchar las voces

                                 las noches

                       las pausas

       y cuando todos despertemos:

vibrarán los delicados tonos de un suspiro
o llegará a reinar el pánico de un cataclismo?