entre un nunca y un fue

Erik Satie poema

nunca
fue
 

sentir en el invierno
que nunca antes tuvimos
el frío justo debajo de los

pelos

mientras el paso

errático del hombre

tal vez

yo

caminaba

eufóricamente extraviado

por callejones y calles

cuyos nombres

no podía pronunciar

y era noche

propia de otras novelas

síntoma de otros poemas

y fue ahí

cuando

el calor nocturno

acariciaba en escalofrío

un ídolo del Gnossiennes

en la tempestad

cuya época o región

había habitado

por limitados instantes

antes de

desvanecer

entre un

nunca

y un

fue.

Mirando atrás

 

 

Se trataba de una recurrente tristeza

            al nunca poder pertenecer

a la bella ignorancia de vivir

                 sin razones ni justificaciones

 

En las noches cansadas

       sentía la posibilidad

de inagotables realidades 

 

Un terreno vasto sin constitución

                un juego de la imaginación 

 

Seducido por el curso de las estrellas

      terminaba exiliado del sendero común

              regreso imposible a la cueva de los dormidos 

 

Recorriendo los peligros desconocidos

               entre cordilleras del pensamiento

pisando lodos vírgenes

                    captando horizontes inefables

 

Miraba atrás – que lejano estaba todo.