Regresando…

 

 

Esto es una promesa

porque

cada palabra nueva está muerta

ya no existen motivos para defender

la vida como real

es mejor

dejarla caer en débil sueño

dejarla ahogada

inerte pez, hundida belleza

 

 

esto es una promesa

de retroceder hasta la apertura

condenar todo nacimiento

a innecesario esfuerzo

deja esa vieja cosa

sueña en silencio

para que cansar más a la historia

con otro sufrimiento

              u otra anécdota

 

 

esto es una promesa para morir con los años

dejar el aire a los que ven frutos

entre nada y nada, vida y muerte

sostener la vida como libro no leído

ser mosca desaparecida

                    como las cosas pequeñas

que vienen y van

               sin mucha atención

Pasivo encuentro

 

El resto está viviendo sus vidas

                 yo, reservado

             observo y cuento los actos

me alimento de los ecos

          me resbalo como sombra entre multitudes

contemplo el presente expirado,

                   embriagado con su monotonía

soy nada arbolada entre todo quehacer

         creciendo entre zumbidos de memorias

 

Regresó a casa con nubes de sonidos,

       sonrientes mis vellos de cada roce

con ese mundo agitado pero simple:


        tal como la llama fulgente

                azotada entre oscuridad y brisa

pero siempre en anaranjada calma

                                intocable ardor

 

Y duermo entre cada una de esas vidas

           despierto acompañado de silencio

reflejando los tonos fluctuantes

                           las imágenes ahumadas

             cristal del universo

 

Mirando el vapor del tiempo

                todo se mueve

y sin resistir,

            yo ya no aspiro por otra cosa

                                que el reflejo de este instante

Títere del deseo


Miraba sobre mi cabeza

      no habían cuerdas ni hilos

alcancé por grandes muros alrededor

      no habían ni cercas ni calabozos

supuse que debajo existían espinas y precipicios

    soy preso de los caprichos de este momento

desconozco el por qué de las cosas

    soy libre esclavo de la decisión

respondo a lo que simplemente se manifiesta

             es un juego

esta estrepitosa sinfonía llega a su fin algún día

Mira

Rojo

 Es el pincel
cada pelo negro con su punta
pinta las corrientes de mi sangre
es un fluido similar a electricidad roja
un movimiento en grandes ochos
como altas pirámides de fuego 
que atraviesan mil años de historias dibujadas
y la tinta de toda moral se evapora sobre,
enteramente sobre el papel del agua
el agua que contiene en su profundidad
una esfera pedregosa que todo ser consciente
vislumbra desde las alturas de la soledad:
el origen de los grandes misterios del pensamiento

 
En el recorrido envolvente de la sangre
está la biografía de cada religión
existen las bases de nuevas ciencias
reina suprema la omnisciente duda
origina la paz del asombro inagotable

De la atmósfera de ríos rojos
proviene la sed del deseo
los sueños se ahogan en silencio
se escucha la música de la muerte
la noche recupera su voz…

 

 

 

La voz del vacío

 

 

Nacimos – morimos

en medio de una ilusión

que nos envuelve con sus formas engañosas

                 objetos efímeros

Nosotros, hijos de fábulas mitológicas

podemos morir engañados

como hombres que vivieron

                        en el centro del universo

sin saber de galaxias y vacíos

      o aquellos que tenían muchos dioses

                          falsos

¿Pero nosotros tenemos al fin el verdadero?

     

           ¿Creemos en la ciencia?

Conquistamos el desorden

          el caos aterrador

abolimos el imperio de la naturaleza

               ¿y somos más felices?

 

 

En medio de una vertiginosa ilusión

             nos aferramos a un hilo de agua

– miedo de perder lo conocido –

              por más desdicha que traiga,

no podemos soltar el mundo.

 

 

La nada gobierna el mundo

      ese espejo que todo refleja

               pero nada conserva;

el mundo desaparece de todas formas

todas formas desaparecen en el mundo:

            solo queda un vacío

un silencio eterno penetra todo,

                   lo que muere

     lo que está por nacer.

Besando el Devenir

Si fuera posible besar por una era

una década, el cuarto de hora

perderse en la locura del olvido,

en la reencarnación del presente,

si nuestra mano alcanzara el centro

donde todo esta quieto, y el resto

gira sobre su eje, ahí hundidos

lejos de la aniquilación del tiempo.
                               Si un beso

                                     como sol total

                                     nos rescatara de esta confusión

                                     los labios tibios de la convicción

                                    el amor húmedo de la trascendencia

                                    el gemido eufórico de una revolución

 

El beso que lo cambió todo.

 

Los ojos vendados con párpados

un oscuro silencio apasionado

y secos, labios malentendidos

se parten para el contacto físico

                       con la nada

                            con lo que no vive ni muere

                                 con el vacío que nos sostiene.