El peso liviano de la totalidad

Pesa la pluma

     un aleteo que desencadena un aire pesado

una fluctuante chispa de vida

cociendo con hilos de movimientos

      sí, movimientos como atardeceres y lunas

la profunda concavidad de mi ser

   que una pequeña ave hace crecer

y rebalsar con el residuo de la Creación

  cose, entre saltos, cose con hilos de antigüedad

la hermosa transparencia del olvido

    amando esta divina desesperanza

que me une con la distancia y la locura

        vuela, hija de la nada

sube por los cielos azules de misterio

      canta los versos incomprensibles de las nubes

eleva el nombre del silencio

        pero regresa,  para cuando descanse esta cabeza

cansada de tareas humanas

      regresa para escuchar juntos

el retorno de la totalidad…

 

Poesia de la nada y mas

La nada que soy

 

 Haber pisado  esta tierra

               la fría superficie de roca inmemorial

conseguir mantener el inocente asombro

ciego en mis limitaciones, mirar y contemplar

                 algo tan antiguo y elaborado

haber tomado prestado esta sustancia de cuerpo

                 atravesar únicamente una vez

pasear por esta selva de formas, noches y temores

                 participar en lo que un día habré que dejar

ser solamente una vez–  hemos de existir sin entender;

aquí perdido en laberínticas ilusiones, mis falsedades

                  respiro en este pequeño rincón de la historia

                              esta pequeña cápsula de ignorancia

soy una presencia tan pasajera, pero en su fragilidad

                  estimo su incontenible fuerza

albergo un íntimo instante de luz

lentamente anochece el rumbo del pasado

                  mis huellas silenciosas

                              mueren sin resistencia;

con la intensidad de un grano de arena

                  me acuesto a mirar las sombras, el tiempo,

la nada que soy.

ARS POETICA

Regresando…

 

 

Esto es una promesa

porque

cada palabra nueva está muerta

ya no existen motivos para defender

la vida como real

es mejor

dejarla caer en débil sueño

dejarla ahogada

inerte pez, hundida belleza

 

 

esto es una promesa

de retroceder hasta la apertura

condenar todo nacimiento

a innecesario esfuerzo

deja esa vieja cosa

sueña en silencio

para que cansar más a la historia

con otro sufrimiento

              u otra anécdota

 

 

esto es una promesa para morir con los años

dejar el aire a los que ven frutos

entre nada y nada, vida y muerte

sostener la vida como libro no leído

ser mosca desaparecida

                    como las cosas pequeñas

que vienen y van

               sin mucha atención

La voz del vacío

 

 

Nacimos – morimos

en medio de una ilusión

que nos envuelve con sus formas engañosas

                 objetos efímeros

Nosotros, hijos de fábulas mitológicas

podemos morir engañados

como hombres que vivieron

                        en el centro del universo

sin saber de galaxias y vacíos

      o aquellos que tenían muchos dioses

                          falsos

¿Pero nosotros tenemos al fin el verdadero?

     

           ¿Creemos en la ciencia?

Conquistamos el desorden

          el caos aterrador

abolimos el imperio de la naturaleza

               ¿y somos más felices?

 

 

En medio de una vertiginosa ilusión

             nos aferramos a un hilo de agua

– miedo de perder lo conocido –

              por más desdicha que traiga,

no podemos soltar el mundo.

 

 

La nada gobierna el mundo

      ese espejo que todo refleja

               pero nada conserva;

el mundo desaparece de todas formas

todas formas desaparecen en el mundo:

            solo queda un vacío

un silencio eterno penetra todo,

                   lo que muere

     lo que está por nacer.

Besando el Devenir

Si fuera posible besar por una era

una década, el cuarto de hora

perderse en la locura del olvido,

en la reencarnación del presente,

si nuestra mano alcanzara el centro

donde todo esta quieto, y el resto

gira sobre su eje, ahí hundidos

lejos de la aniquilación del tiempo.
                               Si un beso

                                     como sol total

                                     nos rescatara de esta confusión

                                     los labios tibios de la convicción

                                    el amor húmedo de la trascendencia

                                    el gemido eufórico de una revolución

 

El beso que lo cambió todo.

 

Los ojos vendados con párpados

un oscuro silencio apasionado

y secos, labios malentendidos

se parten para el contacto físico

                       con la nada

                            con lo que no vive ni muere

                                 con el vacío que nos sostiene.