la purificación

existencia_poetica


Quisiera secuestrar el
por qué
y hacer llorar la pureza del instante
por la pérdida de su fiel déspota,
hoy nada pasó
no hay eventos que contar
ni
inventar
solo quedan las percepciones
enjauladas en la lesión de una mente
que aun cree ser nube
o un rayo de sol
atravesando un prisma de sueño,
las carreteras
no tienen color
huelen si acaso a futilidad
ese tramo imposible
entre
aquí
y la euforia
pero he de seguir algún día
caminar esas calles
en busca de la evolución del símbolo
cuando la palabra se pueda sentir
tocar
como el pómulo mismo de
existencia.

 

 


Poesía Existencial

último poema

Enciendo hebra por hebra

del nido de lo que sería una vida recordada

se siente como una caída libre

se me hace que escribimos la mayoría de nuestras vidas

en el pálido sudor del olvido

como cada experiencia es un grano salado

deshecho en el gran océano del tiempo

¿qué queda para la biografía humana?

solo los encorvados tentáculos de la inefabilidad

rebalsando lo límites ficticios de lo posible

 

derribemos los troncos de los últimos domingos

para el amanecer del ciclo siguiente

sin el atuendo de nombre sin traspiración de hábito

iniciaría la aventura desmesurada del sueño inagotable

hebra por hebra se cruza al invisible

los siglos dejan de importar

el cabello crece con el frenesí de antorcha

las aguas de este mundo nuevo ya me estremecen

 

suspiro al inquieto movimiento

desvaneciendo los quehaceres del minuto apagado

la pequeña niña de tiernas constelaciones

acontece todo simultáneamente: y aun así

todo tiene una larga espera

estas son las callejuelas del idioma que se esfuma

conjuntamente con la cesárea terrestre cuyo abismo

nos presenta el grito nacido del porvenir

 

descender al átomo puro de noche y soledad

antes tantas lejanías poder sondear

las simetrías fenomenológicas del exceso

una abundancia con superficie de piel

la tez del infinito perdida entre cápsulas de duración

tanto… tanto así

consumida la voracidad del eterno

en este irrecuperable instante .

Pasivo encuentro

 

El resto está viviendo sus vidas

                 yo, reservado

             observo y cuento los actos

me alimento de los ecos

          me resbalo como sombra entre multitudes

contemplo el presente expirado,

                   embriagado con su monotonía

soy nada arbolada entre todo quehacer

         creciendo entre zumbidos de memorias

 

Regresó a casa con nubes de sonidos,

       sonrientes mis vellos de cada roce

con ese mundo agitado pero simple:

      
        tal como la llama fulgente

                azotada entre oscuridad y brisa

pero siempre en anaranjada calma

                                intocable ardor

 

Y duermo entre cada una de esas vidas

           despierto acompañado de silencio

reflejando los tonos fluctuantes

                           las imágenes ahumadas

             cristal del universo

 

Mirando el vapor del tiempo

                todo se mueve

y sin resistir,

            yo ya no aspiro por otra cosa

                                que el reflejo de este instante