Una fría noche

noche nube

 

Estaba frío
y la piel dolía a hielo
la manos del que fuma un cigarrillo
o los dedos del que cumple un poema
era noche
y la belleza no estaba en el frío
ni en la temprana noche
la necesidad que me obligó a escribir esto
y la del extraño que fumó el cigarrillo
consistía en que el extraño y yo
solo supimos solo de dos cosas
– era de noche y frío estaba –
en tales reducidos espacios
suelen suceder poemas y cenizas.

Poesia actual

en el parque

arbol de noche

Estoy cansado
sentado un parque
de noche pura
cansado de utilizar
palabras añejas
para todas estas cosas
que apenas nacieron hoy


el árbol sin hojas
una luna lejana

 

dos versos exhausto
quedé, que este mundo extraño
nadie aun le ha inventado
un alfabeto ni mucho menos
han discernido los pasos
huecos y sublimes
de una marcha
cuyos poemas revelarán

 

el parque con la luna
la noche con el árbol

 

como cosas nuevas
aun sin nombre.

Suele suceder

poesia nihilista 

 

Era una de esas noches,
una más entre todas las noches
tantas veces envolviendo la acostumbrada monotonía
de los hábitos
tantas agonías bautizadas con nombres y apellidos
de los que existieron para nunca más existir
y yo sentado aquí viviendo otra noche
de una sutil transparencia
casi inmóvil, cuando se espera que sea día
solo para que luego esperar
alguna otra noche
y en ese ciclo de irrelevancia
me siento aquí como muchas otras veces
sabiendo que nada nuevo va a suceder
por lo que miro la renovable crudeza
con la que se repiten todos estos objetos
resuelto a vivir con las triviales concupiscencias
del Destino.

último poema

Enciendo hebra por hebra

del nido de lo que sería una vida recordada

se siente como una caída libre

se me hace que escribimos la mayoría de nuestras vidas

en el pálido sudor del olvido

como cada experiencia es un grano salado

deshecho en el gran océano del tiempo

¿qué queda para la biografía humana?

solo los encorvados tentáculos de la inefabilidad

rebalsando lo límites ficticios de lo posible

 

derribemos los troncos de los últimos domingos

para el amanecer del ciclo siguiente

sin el atuendo de nombre sin traspiración de hábito

iniciaría la aventura desmesurada del sueño inagotable

hebra por hebra se cruza al invisible

los siglos dejan de importar

el cabello crece con el frenesí de antorcha

las aguas de este mundo nuevo ya me estremecen

 

suspiro al inquieto movimiento

desvaneciendo los quehaceres del minuto apagado

la pequeña niña de tiernas constelaciones

acontece todo simultáneamente: y aun así

todo tiene una larga espera

estas son las callejuelas del idioma que se esfuma

conjuntamente con la cesárea terrestre cuyo abismo

nos presenta el grito nacido del porvenir

 

descender al átomo puro de noche y soledad

antes tantas lejanías poder sondear

las simetrías fenomenológicas del exceso

una abundancia con superficie de piel

la tez del infinito perdida entre cápsulas de duración

tanto… tanto así

consumida la voracidad del eterno

en este irrecuperable instante .

cuanto más

 

 

Choque,  ¿existiré?

en un mediodía ártico

las caras, atardece el continente

madre, ¿qué son las noches?

ayer salí por tantas calles

habían tantas nubes

caballeros, ¡ya no puedo competir más!

el pie izquierdo me duele de tanta cárcava

oye, quién cae primero al fondo

ahóguense máquinas de piel

para cenar el hielo del seno

solitario como el impaciente cáncer

de una medianoche antártica

exhausto, ¿resistiré?

con el eje del planeta

que atraviesa justo medio

      de mis entrañas

duele, dolor planetario

cada segundo gira,

produciendo el dolor

de un orgasmo arrepentido

un éctasis malgastado   

¿dormirán? aquel amigo distante

los indígenas que nunca llegan a visitar

acostado, porque las últimas horas de los respiros

son gotas armoniosas de tregua

antes y por el después

justo aquí he de quedar .

Lejos

Lejos, muy lejos
cerca de donde todo se une

Fría era la noche
se escapaban gruñidos primitivos
bestiales verbos incompletos
   aurora de nostalgia
sangrienta hambre por la oscuridad

Indefinible aroma
   Intangible esencia de cuerpo

La danza eterna
    Enrollada en cada pulmón de átomo
núcleo abarcando lejanas mutaciones

El espacio vacío es el circo
        de la infinita posibilidad

Lejos como un árbol coloso
          nunca-percibido
gozando de la intrascendencia         

     lejos, muy lejos
cerca de donde todo se une.

Poesia de Pablo Saborio – ARS POETICA

La dimensión escondida

Estoy centrado en una oscuridad vibrante

     conozco íntimamente la semilla

el tejido de noche que compone el día

     la dimensión escondida detrás de la visión

crié el miedo desde su infancia

     era negro y encogía las galaxias

un punto sin forma parecido a la muerte

     anoche tuve que deshacerme

casi desnudo en profunda percepción

     de capas y capas, removiendo estratos

una geología espiritual

     estirando el acordeón hasta quedar mudo

adivinando el ritmo que canta la existencia

     eran hilos de sustancias vacías

cuando con pánico se niega a mirar

     sin absorber ni una sola gota

una corriente que se mueve sin nombre

            compresible solo cuando se ahoga la resistencia

 

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