casi

pintar_la_inefabilidad

Casi sí.
Casi sin sombra.
Casi sin la primera luz que se fuga de las costillas.

Siento el nuevo método.
Sin forma, casi breve, vago.
Siento el método, la técnica
sin expresión ni estructura.

Me detengo.
Me detengo frente el lienzo.
Me tuerzo el corazón, la tinta del movimiento.

Casí.
Casi al campo blanco.
Casi transparente la esencia.

Si pinto la línea o el fondo.
Si pinto la historia o el sueño.
Si pinto el esqueleto o la emoción.
Si pinto la culpa o el vacío.

Casi sí.
Casi siempre no pinto nada.
Casi siempre se encoge lo cósmico a una gota negra.
Casi siempre la dejo secarse en el pincel.

Hoy, casi tocó la espalda blanca.
Hoy, casi se acaba la posibilidad.
Hoy, casi maltrato la inefabilidad.

Casi.

Poesía Contemporánea

mi visita

Visité
la cosa,
su nombre
con ancha frontera,
pisé la franja que llega
hasta el horizonte límite,
sentí con absoluta certeza
un grano de arena
dentro del puño cerrado –
lo toqué todo de hierro y roca,
por años de inexplicable ruta
obedecí la estructura sólida
de la máquina;
ahora doy vuelta
el regreso a mi origen
a la nube
a lo ilocalizable
a lo inefable
                 de donde provengo.

Poesía Nihilista

La inefabilidad

Dos luces
son la protuberancia de mi visión
al costado
la cerveza checa casi agotada
no soy el único
si yo picoteo el papel con una punta
otros punzan el piso con sus pies
y por su efímero movimiento
mis dos luces
confiesan la fragilidad de su fuego
mientras tanto la atmósfera de mi cabeza
recibe el fondo ambiguo de conversiones ajenas
conjuntamente con los zumbidos modernos de un techno
la variedad de mis temores oscila
entre la potente metafísica del libro a mi izquierda
y la interrogante de quién o qué soy
el propósito actual es escribir un poema
amplio como este irrepetible momento
que ni yo ni otro volverá a tener
y como las cosas en frente
tienen una piel alucinógena
no por la cerveza que casi termino
sino por su inconcebible hecho de existir
entre tanto, acaricio mi bigote que se siente
como un animal vivo reposando en mis labios
y el viento crudamente viajando sin color
sobre las hojas y los techos del mundo
todo esto, es
– si las proposiciones son válidas –
aspectos de una terrible vida
una colección de datos insuficientes
que intentan representar
la abundancia
de la existencia
y la impotencia inherente
de convertir este fenómeno
en cosas habladas.

último poema

Enciendo hebra por hebra

del nido de lo que sería una vida recordada

se siente como una caída libre

se me hace que escribimos la mayoría de nuestras vidas

en el pálido sudor del olvido

como cada experiencia es un grano salado

deshecho en el gran océano del tiempo

¿qué queda para la biografía humana?

solo los encorvados tentáculos de la inefabilidad

rebalsando lo límites ficticios de lo posible

 

derribemos los troncos de los últimos domingos

para el amanecer del ciclo siguiente

sin el atuendo de nombre sin traspiración de hábito

iniciaría la aventura desmesurada del sueño inagotable

hebra por hebra se cruza al invisible

los siglos dejan de importar

el cabello crece con el frenesí de antorcha

las aguas de este mundo nuevo ya me estremecen

 

suspiro al inquieto movimiento

desvaneciendo los quehaceres del minuto apagado

la pequeña niña de tiernas constelaciones

acontece todo simultáneamente: y aun así

todo tiene una larga espera

estas son las callejuelas del idioma que se esfuma

conjuntamente con la cesárea terrestre cuyo abismo

nos presenta el grito nacido del porvenir

 

descender al átomo puro de noche y soledad

antes tantas lejanías poder sondear

las simetrías fenomenológicas del exceso

una abundancia con superficie de piel

la tez del infinito perdida entre cápsulas de duración

tanto… tanto así

consumida la voracidad del eterno

en este irrecuperable instante .