aumentan los violetas y los rojizos


Corre destrucción
 

antes de que sea muy tarde 

techados están los temores 

y los vientos huelen a melancolía 

llega el fin de una era 

el fin de todas 

ajústate el cinturón 

vacía los sueños 

corre a la punta 

al final de una trayectoria confusa 

moviliza las legiones de verbos 

como el catastrófico hábito de planear – 

las burbujas del vino 

las burbujas de la existencia 

se estallan… se fugan 

tensiones se van disminuyendo 

el agua de un mar sin nombre 

envenenando el continente desconocido 

corre, destrucción 

despliega todas tus flotas 

arranca el motor del sinsentido 

aumentan los violetas y los rojizos 

anochece paz, ahóguese la multitud 

la lengua está fría 

la voz no tiene dirección. Ven, 

destrucción, 

es hora.

Cenizas de cada metamorfosis

Vivimos en las cenizas de cada metamorfosis
cada transformación, cada destrucción, cada muerte
nada sobrevive el cambio y la avalancha del tiempo
construye sobre las ruinas de todo lo que una vez existió
Espejismos… quimeras… ensueños…
de cada forma que nace nos cautivamos
olvidamos que se avecina su tumba
el placer consiste en olvidar lo perecedero

Amantes de la mortalidad
bestias cosechando el cambio
hedonistas explotando la frágil llama
que vacila entre ráfagas letales
el ímpetu irracional de nuestra civilización
embriagadas locomotoras sobre el precipicio
de un abismo insustancial

Los brazos de Shiva
meciendo pueriles criaturas
mientras su bostezo
aniquilalos restos de esta mundial fantasía