sesenta minutos con barthelme

poema_posmoderno_2013
Hubo al principio
cierta discusión
sobre el “significado” del globo,
pero poco después
se acallaron los rumores
dado a que hemos
aprendido a no insistir
en el “significado” de las cosas,
de tal manera que rara vez
se explora el significado de cualquier cosa
al menos que sea un fenómeno
sumamente sencillo y seguro.
Parecía que se proclamaba
como un misterio, pero un misterio
que no valía la pena resolver –
un misterio frecuente
de muy baja calidad.
Pero no es nada.
No es como el nihilismo
de Gorgias, que declaraba
que nada existe y que si algo llegara a existir
probablemente no lo podríamos entender,
y que si llegaríamos a entenderlo,
ese conocimiento no lo podríamos comunicar.
La mente te arrastra en su corriente,
lejos de lo que tenías que hacer, hacia cosas
que no se pueden explicar racionalmente;
hacia la dificultad, hacia la falta de claridad,
hacia la luz del ocaso.
¿Pero qué se puede hacer con un paciente
que encuentra el mundo insatisfactorio?
El mundo es insatisfactorio, solo un payaso
lo negaría.
La experiencia paradigmática del artista
es la del fracaso. Hay algo allá ‘afuera’
que no se puede asir y poner ‘aquí’.
Eso es la norma. No hay semejante
cosa como un “artista exitoso” (al menos
que uno hable en términos mundanos).
El tema de la muerte
ocupa un lugar preponderante
en su consciencia.

Has leído citas del libro “60 Stories” de Donald Barthelme. Traducidas del inglés por el presente autor mientras tomaba un par de cervezas y contemplaba los misterios de la vida. Citas sobrepuestas aleatoriamente pero con atención al misticismo innato de las palabras, con el fin de componer un poema postmoderno. Esta nota también pertenece al poema en su totalidad. Declarado esto, el poema termina con una i tildada, justo aquí

Poesía Contemporánea

de lunas pintadas

Arte y poesía

deben haber miles
de otros
como yo

andando
tropezando
con la alfombra grisácea
de la llena luna

ebrios
con el tinto amargor
de una belleza muda

la crepitante
formulación del horizonte
raspando el centro
vacío del alma

hay otros
cansados como
las cataratas gastadas del viento
sin propósito ni calma

mira esa atmósfera
tendida como una cama
de algodón y promesa

que espesa bruma
levita del pincel
el lienzo jugoso
como la chuleta de esta luna

la botella casi vacía –

deben haber miles
como yo
caminando sin nacer
a pesar de morir
en las tumbas
de cada lapso.

 

 

 

Poesía Nihilista

oscuridad transitada

Del suelo
en trenza
articulo
los gestos
al improbable
destino

es una muerte
de nocividad
celestial
como astro
de sílaba animal
en el centro
de una jungla
primordial

al anochecer
circulo
pómulos de negro
los que se acumulan
en la desesperación
antigua de un
bar

una enfermedad
paralela al
enamoramiento
los rincones del ser
como rocas las células
de lógica mis pulmones
como pulga mi sangre
de renta los ojos
dardos a lo
impugnable:

orbicular
sensación de fases
una cíclica nausea
con altos y graves
dolores y cumbres
la vida
pulcra como una puta
de sedas y maquillaje.

.

Poesia Nihilista 

la razón del heroe

Trago del heroe

Me lleno de admiración
al ver un hombre
de desdichada circunstancia
como la mía
decir en el apogeo de una intoxicación
que no tomará otra cerveza
y regresará a casa
por motivos desconocidos
a los ahí presentes,
no me acuerdo haber
rechazado una, ni quince
cervezas en tal estado,
siempre siguiendo la dirección
de la lúcida destrucción;
hoy encontré un hombre
que será mi héroe
por la noche que resta
al negar
una última cerveza
por alguna razón
aun ausente en mi
descarrilada
existencia.

Poesia

boca al vacío

Boca de poeta

No me queda otra
tenderte en la corriente
de mi lengua,
en la sílaba de mi carne:
tocas el sabor idiosincrático
de mi sustancia

debo deshacerte
como dulzura púrpura
entre los canales de mis papilas,
corre indómita como la
existencia salvaje
desciende como caos
al ombligo nocturno
de mi apetito

es sed
plenamente soledad
eres gota solitaria,
arraigadas en deseo
dos frutas:
una de piel
otra de arte

mis labios
espían el aire
son astronómicas puertas,
hacia el vacío caen tus obras
y soy presa instantánea
del contacto

laten agrias
tus nocivas pimientas –
en mi boca soy
receptor de lo que enseña
la doctrina indiscutible
del vino.

Poesía Moderna

probando el rojo

Vino y poesia

Le he robado
un minuto

una viscosa
soledad
del vino

he tomado
la libertad
de mentir
adentro del verso

de fingir pétalos
en la verga
seca
de mi tristeza

he liberado
tantos engaños
a escondidas
de mi
ebriedad

¿son versos?

meramente
lágrimas
y siglos

una indómita
lentitud

 

y sobre todo

 

crueldad.

 

Poemas

Los hechos de una noche

A lo lejos

todo se ve

como una silueta

ante la luz de una rosticería

sombras que pretenden ser hombres

anaranjados que suelen ser cigarrillos

ya que, por alguna razón

dejan las luces del primer piso

encendidas

el pavimento es plateado

negro está el cielo

ante la fosforescencia tenue de ciudad.

Mientras me muerdo las últimas puntas de mis uñas

camino unos cuantos metros

(no sé cuantos, pero todo se puede medir en metros)

paso por dos botellas

una amarillenta, pero no es mostaza

es algún espray para el pelo

la otra es rojiza, pero no es kétchup

es una bebida como el Hi-C pero alemán o europea

luego me acerco a ese lugar que nos gusta llamar “fantasía”

es un bar equis, cerca de la casa

con atmósfera fantástica

la bicicleta queda acostada contra el 45

su asiento, me di cuenta ahorita, dice logic

“lógica” en inglés, y mire usted

no dice ahí mismo en la pared

Logic, con un signo de interrogación.

A lo lejos, una luz verduzca

suele ser un semáforo peatonal

     una señal

¿para el desenfreno?

Al ingresar al bar o ‘lounge’

pido una cerveza por ser lo más barato

no ocupo más porque estoy bastante ebrio

pero la inercia de mi; ¿reconcilio?

mi mundana nostalgia

exige un desahogo continuo

una anécdota más, entre más ambigua mejor

Vivaldi resuena en mis oídos, ya que traje

mi propio iPod, ¿No estoy prostituyendo la poesía?

Al fin me atrevo a mirar alrededor

qué esperan ver, milagros o groserías

nada, bullicio, reflejos, deseos, cansancios

humo, cigarrillos, carcajadas inauditas, voces

candelas, miradas extrañas, brindis, cervezas

locura y un cierto amor a la entrega del momento.

Tengo que perderme un segundo de este baile sentado

para ir al baño, orinar, veo esa cerámica lista

para el chorro de cualquier hombre, me detengo

y digo en voz alta, yo soy cualquier hombre

pues orino, y salgo sonriendo.

Cuando regreso a mi solitaria mesa, la cerveza

fría y venenosa

hace de las suyas

¿cuál estación de Vivaldi es esta?

¿ cuál efímera noche llamaré ayer o anoche?

Me tomo el pulso y esta descansado

confieso que me da cierta pereza ver gente

esos ebrios sin poesía, esos delincuentes

de la intoxicación.

Por supuesto, con esta última línea

me volví loco junto a Vivaldi

y es posible que me dejé llevar

donde la locura no tiene límite

entonces surge en mi el afán a la objetividad

detengo mis rebeldes impulsos,

respiro profundo

¿Qué veo?

Estoy sentando contra la pared

a mi izquierda cuatro mujeres fumando (cigarrillos)

a las once, se sienta una pareja recién llegada

a las doce, dos hombres mayores (que yo) con anteojos ambos

a la una, un hombre va al baño

a las dos, dos hombres y una mujer cansados pero no ebrios

a las tres, sanguijuelas buscando coito

a las cuatro, y cinco,  nada, el resto es pared.

Por alguna circunstancia no notable

cambié la música y ahora escucho rock

desgraciadamente tuve que ir al baño en esos momentos

en ese momento de ímpetus hice girar mi pene de forma inadecuada

lo que resultó que mi jeans terminaran notablemente marcados

con esos líquidos, que no tienen otro nombre: orines.

Regresé a mi solitaria mesa a relatar este relato

un hombre de pelo largo hace un baile extraño

exclusivamente justo al frente mío

pero luego se va con una sonrisa

¿se están burlando del poeta borracho?

De todas maneras, tenía que cruzar mis piernas

para poder secar esos indeseables orines

cambié la música al que dice,

“es el siglo veintiuno, es el siglo veintiuno”

estoy vivo.

Algo dice adentro que debo irme,

no sé qué hacer.

Una más de mis canciones, una más

aunque esta vela enfrente fluctúe

y me voy – vivo cerca

estoy cerca,

          esa fantasía

                  ese sueño,

                      ser libre,

                             ser total,

                                 ser uno

                                         ser feliz,

está cerca.

Poemas Nihilistas