Cenizas de cada metamorfosis

Vivimos en las cenizas de cada metamorfosis
cada transformación, cada destrucción, cada muerte
nada sobrevive el cambio y la avalancha del tiempo
construye sobre las ruinas de todo lo que una vez existió
Espejismos… quimeras… ensueños…
de cada forma que nace nos cautivamos
olvidamos que se avecina su tumba
el placer consiste en olvidar lo perecedero

Amantes de la mortalidad
bestias cosechando el cambio
hedonistas explotando la frágil llama
que vacila entre ráfagas letales
el ímpetu irracional de nuestra civilización
embriagadas locomotoras sobre el precipicio
de un abismo insustancial

Los brazos de Shiva
meciendo pueriles criaturas
mientras su bostezo
aniquilalos restos de esta mundial fantasía

Besando el Devenir

Si fuera posible besar por una era

una década, el cuarto de hora

perderse en la locura del olvido,

en la reencarnación del presente,

si nuestra mano alcanzara el centro

donde todo esta quieto, y el resto

gira sobre su eje, ahí hundidos

lejos de la aniquilación del tiempo.
                               Si un beso

                                     como sol total

                                     nos rescatara de esta confusión

                                     los labios tibios de la convicción

                                    el amor húmedo de la trascendencia

                                    el gemido eufórico de una revolución

 

El beso que lo cambió todo.

 

Los ojos vendados con párpados

un oscuro silencio apasionado

y secos, labios malentendidos

se parten para el contacto físico

                       con la nada

                            con lo que no vive ni muere

                                 con el vacío que nos sostiene.

La muerte de los siglos

Los siglos han muerto
Hemos cosechado, con feliz vanidad
la putridez de una ilusión
una desesperada hazaña
en busca del sol perdido
la fiebre, fría y fatal
la enfermedad de una angustia
el callejón del loco capaz!
Es la historia del ciego muerto
el ascensor de corazones torturados
la melancolía de la monotonía
la tiranía del tiempo
La torcedura del árbol bajo océanos
¿Qué ha quedado?
Ya nada existe, el tiempo se ha detenido
Se respira el otoño del tiempo perdido
Periodos y ciclos
Ciclos y obeliscos quebradizos
Los siglos han muerto, el desierto humano
Agorafobia y rocío del alba
Gotas de un miedo intocable
La interminable manifestación
Los siglos en decadencia, canta el anochecer
Es el momento para olvidar,
nacidos mortales
la esquina de la niñez, el suelo sucio
las manos gordas y arrugadas
El ocaso de todos los caminos
el fin de la historia

Tres poemas sobre la Muerte, la Vida y la Profundidad

 
¿Será hoy?
A la hora de la pesca
cuando almuerzo
o en media siesta;
Porque vivo en el ambiguo
sentido de la palabra:
         sueño
Y morir representa
acostarme sobre una cama
de piedras redondas y claras
Soltar la existencia
cuando el péndulo
de mi corazón,
sin razón,
se detenga sin consultarme.
 
 *****
 
¿Por qué vivir?
 
Cuando el mar
quieto y atento
vive consciente
en su profundidad
la grandeza visible
es el silencio transparente
 
Vacío el pensar
Sentir el movimiento
Visión que se atreve
captar mortales horizontes
Respirar la incertidumbre
del nunca saber
 
Y la tierra
húmeda y fría
sosteniendo sabiduría
habla el viento:
 
Deja todo atrás
y Todo encontrarás
 
  *****
 
Mírate hombre
ese superficial gozo
que se entierra
entre los escombros,
          esa soledad
de la incertidumbre
 
Mira, hombre de negocios
él, de ideas filosóficas
aquél, que ama obsesivamente
todos los soldados perdidos
nosotros, fuentes de pereza
¿Cuál de nosotros
               frente al espejo
conoce la claridad
              el corazón espiritual
donde yace lo profundo?
 

Dos poemas como experiencia vivida

 

Si la luz jamás llega a penetrar
los rincones del corazón human torturado
Si el peregrino se pierde lamentablemente
en el crepúsculo de la incertidumbre
Cuando los arcos de una sangrienta guerra de cuerdas
cortan el aire como espadas violentas
y mi boca derrama la gota caliente de vino
como sangre viva que inunda
el cauce de la desgracia divina.
De las venas se desprenden
insultos fugaces hacia la terrible mortalidad
Muriendo cada día entre vientos oceánicos
Desesperanzado, cobarde alma
criando las constelaciones celestiales
que aplastarán el sin-nombre presente

**

Tiene la soledad sombra alguna
Ha vivido el hombre muerto
que solo conocí en su muerte
Cuando la espiga, una bala o la mentira
haga de mi piel un pez muerto en el litoral
acontecerá la fecha pasajera
donde olas se despiden sin razón.
Tendrá una vida más
aquél hombre que nunca juzgué
en el sueño de la muerte;
seguiré solitario con cada sombra inasible
que se escapa de mis manos….