hoja otoñal

On the poetic road

Donde
el campo
como gris anatomía
crece como risa
en el hoyo del cero
que multiplica mis pensamientos

y las gotas de la ventana
son lluvia de mi sangre
del cielo transitorio
jugando como una sensación
sin los sentidos de tacto
visión
audición
gusto
oliendo la eternidad

en el espacio
donde se cosen los actos
como una literatura
que las aves leen en su vuelo
hacia el origen

la luz es canción triste
alma vestida de cosas
hoy como nunca
existir es ser
hoja otoñal

 

 

Poesía NIHILISTA

Voces vespertinas

 

Tienen que ser escuchadas

las voces nocturnas y solitarias

órdenes de la más profunda caverna

cada momento que un ogro ojo despierta

tiembla, se endurece y grita

como a la luz primera del nacimiento

         ‘quiero ser rescatado

                 a donde estoy’

entonces esa criatura loca como un poeta

pronuncia incoherencias extrañas

                      perplejas reflexiones

hay que escuchar las voces

                                 las noches

                       las pausas

       y cuando todos despertemos:

vibrarán los delicados tonos de un suspiro
o llegará a reinar el pánico de un cataclismo?

Tres poemas sobre la Muerte, la Vida y la Profundidad

 
¿Será hoy?
A la hora de la pesca
cuando almuerzo
o en media siesta;
Porque vivo en el ambiguo
sentido de la palabra:
         sueño
Y morir representa
acostarme sobre una cama
de piedras redondas y claras
Soltar la existencia
cuando el péndulo
de mi corazón,
sin razón,
se detenga sin consultarme.
 
 *****
 
¿Por qué vivir?
 
Cuando el mar
quieto y atento
vive consciente
en su profundidad
la grandeza visible
es el silencio transparente
 
Vacío el pensar
Sentir el movimiento
Visión que se atreve
captar mortales horizontes
Respirar la incertidumbre
del nunca saber
 
Y la tierra
húmeda y fría
sosteniendo sabiduría
habla el viento:
 
Deja todo atrás
y Todo encontrarás
 
  *****
 
Mírate hombre
ese superficial gozo
que se entierra
entre los escombros,
          esa soledad
de la incertidumbre
 
Mira, hombre de negocios
él, de ideas filosóficas
aquél, que ama obsesivamente
todos los soldados perdidos
nosotros, fuentes de pereza
¿Cuál de nosotros
               frente al espejo
conoce la claridad
              el corazón espiritual
donde yace lo profundo?