Me caí

Temible Libertad

Me caí
no en un fatalismo
ni en uno de esos abismos
ni a la calle, no hablo
de esas cosas;
me caí
como un templo
que se desploma por un terremoto
y todos los santos de mármol
de mi interior
se estrellaron contra el suelo
reventando en fragmentos irreconocibles;
caí
con mi gran domo de dogmas
sobre la multitud de mi fieles opiniones,
dejando escombros y cadáveres y nada más;
caí
como ese templo
y ya no tengo intermediario
entre lo que soy
y lo que debo ser,
el horizonte queda descubierto sin
esta intercalada catedral,
queda abierto
como esta herida
que se sana
con la temible libertad
             de no saber nada . . .
 

Poesía Nihilista

Tres poemas sobre la Muerte, la Vida y la Profundidad

 
¿Será hoy?
A la hora de la pesca
cuando almuerzo
o en media siesta;
Porque vivo en el ambiguo
sentido de la palabra:
         sueño
Y morir representa
acostarme sobre una cama
de piedras redondas y claras
Soltar la existencia
cuando el péndulo
de mi corazón,
sin razón,
se detenga sin consultarme.
 
 *****
 
¿Por qué vivir?
 
Cuando el mar
quieto y atento
vive consciente
en su profundidad
la grandeza visible
es el silencio transparente
 
Vacío el pensar
Sentir el movimiento
Visión que se atreve
captar mortales horizontes
Respirar la incertidumbre
del nunca saber
 
Y la tierra
húmeda y fría
sosteniendo sabiduría
habla el viento:
 
Deja todo atrás
y Todo encontrarás
 
  *****
 
Mírate hombre
ese superficial gozo
que se entierra
entre los escombros,
          esa soledad
de la incertidumbre
 
Mira, hombre de negocios
él, de ideas filosóficas
aquél, que ama obsesivamente
todos los soldados perdidos
nosotros, fuentes de pereza
¿Cuál de nosotros
               frente al espejo
conoce la claridad
              el corazón espiritual
donde yace lo profundo?