la mesa – o fracción de ella

La mesa
con su color
y un poco de resfrío
verde con ganas de rojo
estrecha, tumbada
en el cuarto que nadie visita
justo esta mesa, o fracción de ella
babeando una sangre amarga
llorando las lágrimas de existir
con dos latidos sonoros
hechos de viejos testamentos
la mesa o alguna de sus cuatro patas
la tercera, tal vez, detrás del vínculo invisible
confiando que la cuarta y la segunda
la odian, la primera perdida
como la última oración de un libro
la mesa
lejos de la confabulación
incapaz de soportar ni un solo pelo más
reina del rectángulo inservible
verde a veces verificablemente vacía
la mesa donde llegaré a morir algún día.

la lenta muerte

lenta muerte

 
Con la taza
el lápiz y el reloj
entre todas las cosas
que me sostienen subjetivamente
sentado, casi muerto
antojado de una tristeza
que no llega
buscando sufrir
para desmentir la existencia
con la taza
el lápiz y el reloj
— casi muerto.

Finis

 

Vivir y morir

 entre

un siglo más sin moralidad

un milenio más sin religión

una tierra más sin sobrevivientes

un vacío y una nada

entre cosas y aburrimiento

conviviendo con asombros y contorsiones

la vida . . . hoy

cae como la capa de un hombre insignificante

es el escudo de un hombre derrotado

la muerte . . . ya aquí

es una marea sin fin

un revoltijo sin color

la Nada y el Todo

juntos y solitarios

nuestra casa y nuestra tumba.

La proporción

La tengo en frente,

     la abrazo con fuerza

es innegable que la tengo en mis manos.

Estoy solo en mi amor por ella

             esta cosa desconocida

que solo yo conozco en mi delirio.

Lo que siento…

     se escapa como la mariposa

que percibió un sonido extraño.

En la calle de al frente o cualquier otra,

      un asfalto cualquiera – con este dedo

la penetro y la calle se empieza a derretir;

       porque solo puedo amar aquello que se descompone

 conmigo.

Y respirar – lo hago en trueque:

   un respiro por cada gramo de mi ser

que se vuelve ceniza invisible.

Hoy me di cuenta que soy un hombre,

       en proporción a la velocidad 

             de mi desaparecer.

Gozo como íntima destrucción

Gozo

    como

íntima destrucción
   

las leyes del

movimiento

   son semillas

       para los poemas

pendientes

en la cima de un éxodo

    no es

necesario

        contarlo

el cielo es un ayer

       que quisiera deshacer

el vacío es un intruso

    sutilmente
tomando posesión del
            yo

las tardes son enormes

      suficientes

para eliminar

            enteras generaciones

con las noticias de las gotas

       el sueño

            nos atrae a la cueva

con el movimiento de la llovizna

      desaparecer

         es un nacer

al nada nacer… retornamos

     al nada nacer finalmente

             descansamos

en una intima destrucción .

 

 

 

 

 

Poemas Nihilistas

Mirando un punto

 

 

No me preguntes…..
 no sé hacia dónde vamos

No quiero decirlo… el propósito es artificial

Aguarda un segundo,
        ¿podemos mirar este insignificante punto?

  .

Ya sabemos que ocupo de tus ojos
      para yo poder existir
si nadie me reconociera, que sería: ¿otro vacío?

Quiero gritar y sacudir el mundo
         alterar el fingido equilibrio
 ¿pero qué cambiaría?

Deja que los minutos te golpeen,
     que las arrugas se acerquen
              que las noches te atormenten

Las mareas cambian, no hay nada que hacer

Soñaste con la resurrección,
               ¿quién querría regresar?

Sentémonos a mirar el celaje,
           no nos queda otra cosa que hacer

Innumerables silencios

Estrellas son innumerables silencios,

     tan mudas,

historias distantes envueltas en silencio

         una grandeza inhumana

sin propósito…

      llegamos hasta este instante en el flujo

a  través de milenios

       murieron los hombres por una causa mayor

una fe intratable

           como si su misión se cumpliera en el futuro

un momento culminante para el que todos vivimos
pero anoche me senté a mirar las estrellas 

     tantas de ellas, tantas como los deseos inacabables del humano

y el mundo sigue persiguiendo ese apogeo histórico

      el momento donde todo el sufrimiento, la agonía, la locura

se justifica con un orgasmo divino

            nuestras oscuras vidas iluminadas con ilusión de un propósito

¿Dónde?

             ¿Por qué proyectar al futuro ese infantil capricho?

Queremos gozar de una trascendencia, un sentido

        un porvenir decisivo

             pero no existe ninguno, nada: excepto el vasto vacío del espacio

           nada, excepto el proceso interminable de este mismo instante,

nada, pero esas lucecitas voraces denominadas: estrellas.

   

Poemas Nihilistas