el último día

poesía muerte

el techo ya no existía
era de mermelada azul
como los algodones del mar
los parpadeos eran ahora contados en centurias
la vista proyectada al camuflaje del infinito
la época era apenas una señal
dirigiendo los ojos a lo sagrado
que dicta: la belleza supera la tristeza

 

con las nubes transitando como pensamientos
de exquisita blancura
las campanas del final
ampliando la melodía
el mediodía de la vida
el nocturno sigilo de la muerte

 

y apoyados en la distancia
de nuestra ignorancia
fracturamos nuestros pechos
permitiendo el misterio brotar y ahogarnos
en un manantial de sangre
que sabía a beatitud.

 

Poesía Moderna

Nostalgias y melancolías

Nostalgias y melancolías

   entrar silenciosamente a un teatro

antiguo como el amanecer de la primera célula

en él está todo el movimiento

     enteras relaciones

un objeto con infinitos brazos

           en completa danza

con  cada punta de átomo-

     penetrar sigilosamente

“yo no soy parte de esto”

          cuando es inútil pensar

cuando es necesario decir:

      “inaccesible belleza”

todo de una semilla de oscuridad

  nació este reflejo de universo

 

poner a un lado,

        mi estremecido cuerpo,

para que en el vacío de mi ser

             surjan otros capullos

llenos de realidades inéditas

         y con cada nueva transformación

quede libre de huellas

      no existan más memorias

tan solo, una extraña belleza.




Poemas Contemporaneos

La historia de la eternidad

Entra un pensamiento

    Su origen es incierto,

pero ha entrado al núcleo de este instante

    y llena este irrevocable momento

 con la substancia de una suspirada realidad.

 

 Se va.

   Los ojos miran sin esfuerzo

      Capturan el reflejo de una luz

despojan la sombra del vacío

   y transforman este segundo en:

                           percepción.

 

 Escuchas las manos del reloj;

    se repite el sonido de cada pauta

un latido por cada descanso de la aguja

               agrega un grano de polvo

 

al ponto sin fondo, llamado: Tiempo.

 

Se anuncia el recuerdo

      la visita a un rincón casi olvidado

se hunden las puntas de cada nervio

        penetras la nube de la memoria

el fantasma del ayer, vive sigilosamente;

                luego: se va.

 

Llegan las cosas y parten, se dividen

            se separan en hilos que ya no alcanzamos

regresan gemelos de hábitos una vez desistidos,

          nacen cambios para nuevas incógnitas.

 

Lenta,  deslizante se forma la eternidad.

        No excluye lo fútil, recoge todo,

cada migaja de sentimiento, colecciona 

          el aburrimiento, la soledad, el recuerdo,

se nutre con las vidas de insectos y humanos,

            seduce todo a tomar una pequeña porción

 de su,

     inmensidad.

 

 

 

 

Cerca del hondo

 

 

Carecer de percepciones

   ahogarse en la oscuridad escondida

bajo los párpados sellados

abrigarse con el terciopelo de silencio

  la medianoche residente en mis entrañas

        una isla intangible

libre del tiempo

      envolviendo una identidad inidentificable

vibrando con tonos subjetivos

tomando vuelo sobre abismos familiares

      derritiéndome en la inercia

presente deseo de totalidad

      suspendido en el gran hueco

inexistente, flotante, espontánea profundidad 

descansando bajo las sombras de la mente.

 

ARS POETICA