la dignidad

Poesia Nihilista Existencialista Contemporánea

empecé a subir escalón
tras escalón
un fuerte viento
en columna
desciende sobre mi
un mundo oscuro
infinitamente opaco
surge a mi vista
en movimiento ausente
lo repaso de izquierda a
derecha
y una vez en la superficie
eché a caminar
con el sentimiento
de que la razón es insuficiente
y con un razonamiento
declarando todo sentimiento
incapaz de definición;
eché a caminar
por los senderos hechos de asfalto
y en esta vida hecha de noche
no le eché la culpa
a nada ni nadie
por mi condición
de forastero
perdido
entre las mareas
de gris ciudad.

desangrar

El mundo se deshace
lentamente
trozos blancos de su piel
flotan al suelo
en el aire resuena
los angélicos acordes
de la tristeza
que engendró al mundo,
y ahora
al ritmo de los
copos de nieve
que lamentan
el final
se unen los labios
de los tiempos
fúnebres y salinos
en un contacto recóndito
mientras la sangre
de la tierra
se derrama
por estos cielos
taciturnos.

Poesía Contemporánea

¿Cómo existir?

No_se_Existir

 

 

La poesía es mi tercer solitario ensueño
similar a la vida borracha de símbolos
o al sueño cansado de cronología
así, la vida, los sueños y la poesía
son todos, con igual probabilidad
la temible alucinación de una sombra humana
que desliza un frágil dedo sobre el polvo existencial
exponiendo la superficie gris y hueca
y al llegar el dedo al borde
resbala y cae en una profundidad fría y alegre,
y como no queda más nada
el verde de la hora
se distrae con la neblina de adjetivos
y la sustancia intocable de versos
inventando un nuevo mundo
donde ni siquiera yo
estoy seguro de existir.

ser hoja

Es la edad para ser hoja caída del árbol mudo
nuestra voluntad no sería más que una ráfaga de viento
el destino: caer en un caño lleno de cosas olvidadas
nuestro sueño sería desintegrarse en una sopa de residuos
tocar esta vida una última vez en forma unánime
hasta volver a ser parte de todo, del resto
una vez más
hoja
sol
y agua
por esas épocas vecinas
llenas de galaxias y sueños.

en el parque

Estoy cansado
sentado un parque
de noche pura
cansado de utilizar
palabras añejas
para todas estas cosas
que apenas nacieron hoy


el árbol sin hojas
una luna lejana

 

dos versos exhausto
quedé, que este mundo extraño
nadie aun le ha inventado
un alfabeto ni mucho menos
han discernido los pasos
huecos y sublimes
de una marcha
cuyos poemas revelarán

 

el parque con la luna
la noche con el árbol

 

como cosas nuevas
aun sin nombre.

lo que sobrevive

desasosiego poema

El cielo se acabó
se llevó consigo el mundo entero
y ni siquiera me dejó un asiento
para descansar este fútil cuerpo;
me tomó toda una vida
definir la vida misma –
no lo logré.

 

 

en mis manos quedaron
las manchas de angustias
adentrándose en las cicatrices
de otras estupideces
y aunque el mundo expirara
con el egoísta cielo
mi desasosiego sigue creciendo puro e infinitamente
ya que ahora no tiene frontera
ni obstáculo
que detenga su expansión.

La inefabilidad

Dos luces
son la protuberancia de mi visión
al costado
la cerveza checa casi agotada
no soy el único
si yo picoteo el papel con una punta
otros punzan el piso con sus pies
y por su efímero movimiento
mis dos luces
confiesan la fragilidad de su fuego
mientras tanto la atmósfera de mi cabeza
recibe el fondo ambiguo de conversiones ajenas
conjuntamente con los zumbidos modernos de un techno
la variedad de mis temores oscila
entre la potente metafísica del libro a mi izquierda
y la interrogante de quién o qué soy
el propósito actual es escribir un poema
amplio como este irrepetible momento
que ni yo ni otro volverá a tener
y como las cosas en frente
tienen una piel alucinógena
no por la cerveza que casi termino
sino por su inconcebible hecho de existir
entre tanto, acaricio mi bigote que se siente
como un animal vivo reposando en mis labios
y el viento crudamente viajando sin color
sobre las hojas y los techos del mundo
todo esto, es
– si las proposiciones son válidas –
aspectos de una terrible vida
una colección de datos insuficientes
que intentan representar
la abundancia
de la existencia
y la impotencia inherente
de convertir este fenómeno
en cosas habladas.

La causa y el efecto

Era la noche 

 una noche con vientos inquietos 

llegó la noche 

      esa ventana de escape 

donde uno deja todo atrás 

        y se pierde el mundo en una fugaz nube de ebriedad. 

¿era la noche que me hacía un desenfrenado? 

    ¿o era mi desenfreno que hacía de mi día… una noche?

Lo que nadie vió

Una anatomía del tacto 

o que se desliza por su espalda 

lo que no llega a sus nervios 

desconoce 

los ensueños que se desenvuelven 

ajenos a la percepción. 

Cuando volví a ver atrás 

– para saber que sucedía – 

ya todo había pasado 

y mi gozo no pudo ser mayor: 

el mundo vivía sin mi  

era libre y nadie ni nada 

             sabía mi nombre.

La nada que soy

 

 Haber pisado  esta tierra

               la fría superficie de roca inmemorial

conseguir mantener el inocente asombro

ciego en mis limitaciones, mirar y contemplar

                 algo tan antiguo y elaborado

haber tomado prestado esta sustancia de cuerpo

                 atravesar únicamente una vez

pasear por esta selva de formas, noches y temores

                 participar en lo que un día habré que dejar

ser solamente una vez–  hemos de existir sin entender;

aquí perdido en laberínticas ilusiones, mis falsedades

                  respiro en este pequeño rincón de la historia

                              esta pequeña cápsula de ignorancia

soy una presencia tan pasajera, pero en su fragilidad

                  estimo su incontenible fuerza

albergo un íntimo instante de luz

lentamente anochece el rumbo del pasado

                  mis huellas silenciosas

                              mueren sin resistencia;

con la intensidad de un grano de arena

                  me acuesto a mirar las sombras, el tiempo,

la nada que soy.

ARS POETICA