Lejos

Lejos, muy lejos
cerca de donde todo se une

Fría era la noche
se escapaban gruñidos primitivos
bestiales verbos incompletos
   aurora de nostalgia
sangrienta hambre por la oscuridad

Indefinible aroma
   Intangible esencia de cuerpo

La danza eterna
    Enrollada en cada pulmón de átomo
núcleo abarcando lejanas mutaciones

El espacio vacío es el circo
        de la infinita posibilidad

Lejos como un árbol coloso
          nunca-percibido
gozando de la intrascendencia         

     lejos, muy lejos
cerca de donde todo se une.

Poesia de Pablo Saborio – ARS POETICA

El peso liviano de la totalidad

Pesa la pluma

     un aleteo que desencadena un aire pesado

una fluctuante chispa de vida

cociendo con hilos de movimientos

      sí, movimientos como atardeceres y lunas

la profunda concavidad de mi ser

   que una pequeña ave hace crecer

y rebalsar con el residuo de la Creación

  cose, entre saltos, cose con hilos de antigüedad

la hermosa transparencia del olvido

    amando esta divina desesperanza

que me une con la distancia y la locura

        vuela, hija de la nada

sube por los cielos azules de misterio

      canta los versos incomprensibles de las nubes

eleva el nombre del silencio

        pero regresa,  para cuando descanse esta cabeza

cansada de tareas humanas

      regresa para escuchar juntos

el retorno de la totalidad…

 

Poesia de la nada y mas

La dimensión escondida

Estoy centrado en una oscuridad vibrante

     conozco íntimamente la semilla

el tejido de noche que compone el día

     la dimensión escondida detrás de la visión

crié el miedo desde su infancia

     era negro y encogía las galaxias

un punto sin forma parecido a la muerte

     anoche tuve que deshacerme

casi desnudo en profunda percepción

     de capas y capas, removiendo estratos

una geología espiritual

     estirando el acordeón hasta quedar mudo

adivinando el ritmo que canta la existencia

     eran hilos de sustancias vacías

cuando con pánico se niega a mirar

     sin absorber ni una sola gota

una corriente que se mueve sin nombre

            compresible solo cuando se ahoga la resistencia

 

Poesia Nihilista y mucho mas…

Cuando el centro no existe…

Si se dibuja un círculo

    una figura prehistórica

       alrededor de la nube “yo”

si se encienden los pétalos sumergidos

    en océanos congelados

       iluminando la escalera al desconcierto

si se hablan de misterios y chistes

    al tragar un pez vivo

       cae en la infinita hambre

si se deja llorar al deseo

    cuando ríe el invierno

       en la tristeza de cada noche

si se pierde el control soñando

    inventando futuros imposibles

       lentamente acariciando la soledad

si se nutren las bibliotecas con espejismos

    el cielo es gárgola

       con mirada de piedra goza los siglos

si se hace una cueva en el centro

   nacidos y por nacer reunidos

       en silencio para luego decir:

“esto ya sucedió,

   pero podemos revivirlo.”

 

 

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Con cada nueva palabra…

 

El poema se trata de una discordia

   rompe la lógica de una utopía racional

        se repite, repite, repite

el golpe para consolidar una quimera

             allá afuera, la política y la ciencia

       forzando un sentido donde no hay alguno

el desorden instantáneo del movimiento

               destruye el centro de nuestra individualidad

y los versos desgarrados como las vísceras de una guerra

     exploran desunidos la placentera anarquía

 del presente desconocido

        con sus mil formas innombrables

el fin del mundo llega siempre

       con cada cabeza mortal

             asomaba sobre el abismo de la incertidumbre

y la total imposibilidad de conocer

           solo sentir…

                       entre mareas de cambios.

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Un éctasis insensato

El miedo y la inseguridad pueden ocultar la inspiración

     construyen murallas alrededor de pequeñas alegrías

y cuando la rutina se une a sus fechorías

regresamos al lodo, nos revolcamos como lombrices

        dejamos el devenir correr,

nace la servidumbre al olvido – conocemos la sombra del silencio

    hace tantos años inventamos el milagro del asombro

ilimitadas realidades habían en un juguete o el vuelo de una ave

    cuando la vibración de cada percepción nos revelaba

la divinidad no-escrita de cada segundo, como discípulos del encanto

 antes que el aprendizaje aburrido, la brutal repetición

          nos convirtió la existencia en algo trivial,

común entre hordas de humanos,

   indiferentes a la poesía de la piel,

        indolentes al brillo de los astros

          apáticos al arte de la respiración

inasible vapor de la imaginación

    exploradores incansables de riquezas perecederas

incapaces en la producción de una sola lucidez

   al nunca trasmutar el bullicio de los días

al tacto embriagado de un poema:

 mucho menos al éctasis insensato

del un baile enloquecido y solitario ante el domo del cosmos.

Mi Ventana

Mirar afuera era la única tranquilidad que podía cosechar dentro de mi angustiosa convicción de que el mundo era viejo, inútil y testarudo. Mirar a través de la ventana que se va nublando con los añejados cansancios, las trepadoras inercias que tapan el invisible del vidrio y ahogan el fragmento del momento con su inexorable oscuridad. Mirar las hojas salvajes bailar al tempestuoso ritmo del viento, sorprender a un insecto en su vuelo errático y absurdo, o quizá, ver humedecerse las partículas de atmósfera con el acercamiento de una feliz tormenta. Existía ahí afuera algo sublime y encantador, algo ajeno a la repetición de apagados pensamientos; dirían otros que estábamos envueltos por un sueño que nunca podremos acceder o entender– nuestro territorio se limita a la cruda realidad de lo ordinario. Con los años de mirar y mirar, el cuarto se tornaba cada vez más insustancial y lo que había afuera era lo único merecedor de atención y dedicación. ¿Estaba buscando algo inmortal, algún gozo inmaterial que me haría olvidar la monotonía de mi desgasto? Las respuestas siempre son incompletas y casi innecesarias, porque la misma naturaleza del universo es inseparable del misterio, la incógnita reinará sobre las ciencias y filosofías por el resto de la historia. Así que yo solo veía, veía las gotas del sol que visitaban en intervalos de éxtasis. La nubosidad de recuerdos me guiaba por el crecimiento de un arbusto que hoy día era un árbol completo: el cambio era la melodía de este sueño, el que reside dentro del cuarto y el que se desenvuelve al otro lado de mi solitaria ventana. Porque al fin y al cabo, ambas esferas son tan deleznables como un sueño pintado por el aliento de ángeles subterráneos. Mi función si acaso se limitaba a contemplar ese largo drama que surgía espontáneamente afuera de mi ventana y dentro de las paredes de mi pasajero cuarto…

Presencia original

 

 

Ya no hay más formas
    cuando se olvida que existimos
    nace una corriente que cruza
    enteramente por la infinidad del tiempo
    por la eternidad de la materia
se puede rozar la más distante partícula
                       de polvo
como la zona más profunda del
                       átomo partido
la vieja civilización de moléculas
             vibran adentro
como recién nacido el universo
    la alba radiante del primer contacto
con el fuego del caos benévolo
 
De las infinitas posibilidades de formas
    conocimos una
de las miles de eras
    vivimos esta
pero somos todo lo que una vez fue
   somos todo lo que guarda
               el porvenir.

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Sentir el sinsentido

Nuestra corta existencia

      se acorta con cada nueva palabra

     elogiada en la punta del lápiz

se encoge el desfile de formas

     con la longitud de otra ambigüedad formada

y, aun así, podría seguir repitiendo en cada nación

                    cada lengua

el canto de mi desesperación

          repitiendo las agonías

declarando entre húmedas orgías

                el himno de la noche antigua

                “estoy solo y voy a morir”

irreducible aspecto de la mortalidad

      entre los hermosos cadáveres

                        que ríen, celebran y viven el día –

 así vivo también, pero moriría

         al final de una interrumpida oración
haber vaciado un sinsentido de sustantivos

             al hueco podrido del universo

ARS POETICA

La historia de la eternidad

Entra un pensamiento

    Su origen es incierto,

pero ha entrado al núcleo de este instante

    y llena este irrevocable momento

 con la substancia de una suspirada realidad.

 

 Se va.

   Los ojos miran sin esfuerzo

      Capturan el reflejo de una luz

despojan la sombra del vacío

   y transforman este segundo en:

                           percepción.

 

 Escuchas las manos del reloj;

    se repite el sonido de cada pauta

un latido por cada descanso de la aguja

               agrega un grano de polvo

 

al ponto sin fondo, llamado: Tiempo.

 

Se anuncia el recuerdo

      la visita a un rincón casi olvidado

se hunden las puntas de cada nervio

        penetras la nube de la memoria

el fantasma del ayer, vive sigilosamente;

                luego: se va.

 

Llegan las cosas y parten, se dividen

            se separan en hilos que ya no alcanzamos

regresan gemelos de hábitos una vez desistidos,

          nacen cambios para nuevas incógnitas.

 

Lenta,  deslizante se forma la eternidad.

        No excluye lo fútil, recoge todo,

cada migaja de sentimiento, colecciona 

          el aburrimiento, la soledad, el recuerdo,

se nutre con las vidas de insectos y humanos,

            seduce todo a tomar una pequeña porción

 de su,

     inmensidad.