todo nace absurdo

Que soy uno de muchos  

muchos yos que fueron y serán 

los mundos que pueden haber 

por la increíble plasticidad de la energía 

cuantos universos y seres hubieron 

cuantos sueños inimaginables nacerán 

todo nace absurdo 

siendo en su fugacidad 

portador del tiempo 

siendo en su cansancio 

hijo de grandes eternidades 

nada basta 

es insuficiente ser humano 

un elogio al que se detuvo 

pensó, sintió, abismal incertidumbre

 la lenta muerte de una vibración 

todo nace absurdo 

aspecto oscuro de la beatitud 

fragmento sucio de la infinidad

dejo hoy de ser hombre 

para unirme con la oscilación de los dioses negros 

vacío entre franjas de luz

 potencial 

  posibilidad 

    alcance al ambiguo

vida eterna sin ojos

demencia por los corredores de la sustancia.

Repetición y el caos

caer en una dulce ironía

contento de sufrir

eufórico de esta constante monotonía

— es este el discurso del contemporáneo —

es una notable hazaña

crear una civilización de hambre

hambruna por la belleza

inanición y agotamiento

carentes de la gota sagrada

¿cómo la llaman? – pasión

arrasamos los árboles y la sorpresa

escribimos ciencias, escondidas melancolías

porque hace un tiempo el universo era

muralla

intransitable piedra;

pero qué estoy hablando

no es oportuno tener que repetir

todos los días, las mismas cosas

encallecer los ojos y ver solo objetos

relaciones, tal vez coincidencias

mira hijito,

somos es último escalón de la evolución;

pero hombrecito, dice la desnuda verdad

estamos al fondo de un precipicio

dulce ceguera, quién quería admitirlo.

La espera

Para empezar un fragmento 

me gustaría citar 

          otro fragmento 

dice:   

          Dame una gota más 

          de esa dulce incertidumbre 

          solo se nutrirme de lo ambiguo

 

Me quedé esperando, 

al despertar con penas 

logro abrir dos párpados 

(hechos de piedra meteorológica) 

dulcemente quedarían 

cerrados, creando puente al sueño 

resisto y sigo esperando 

“se me acaban los días” 

el instinto de muerte 

pero igual sigo esperando 

termino de trabajar 

ejercito algunos músculos 

regreso al orgasmo inagotable del comer 

pero aun así, sigo esperando 

para las diez de la noche 

cuando la botella de vino espumante 

se hace inevitable 

miro arriba – alguna estrella 

al frente – a una calle 

abajo- una colilla de cigarrillo 

una, dos, tres, cuatro
copas, 

algo adentro se embriaga 

pero miro con vista muerta 

y formulo: 

   ¿Qué estoy esperando?
 


Poemas Nihilistas

Finis

 

Vivir y morir

 entre

un siglo más sin moralidad

un milenio más sin religión

una tierra más sin sobrevivientes

un vacío y una nada

entre cosas y aburrimiento

conviviendo con asombros y contorsiones

la vida . . . hoy

cae como la capa de un hombre insignificante

es el escudo de un hombre derrotado

la muerte . . . ya aquí

es una marea sin fin

un revoltijo sin color

la Nada y el Todo

juntos y solitarios

nuestra casa y nuestra tumba.

El avión

El avión se vio de mi ventana

de fondo el impresionismo de un sueño

se hacía y deshacía, el cielo, la nube, el tiempo

con la ley de una física

la sombra y la luz sobre el avión

el instante era oro

    una pluma cayendo… despacio

una dulce repetición

      otro, ¡otro avión!

otra totalidad, otro rincón

nada más existe – imposible.

Hay demasiado, incontenible reflejo

       ¿Cómo podré abarcar tanta luz?

la nube, el avión, el movimiento y la sombra.

Ahí están… ¿ahí están?

Poemas Nihilistas

Aquella… esperanza?

con las cicatrices del precipicio 

   me acerco a estas orillas 

traigo la sangre seca en mis brazos 

  recuerdo bien el sentimiento de caer 

          el desencanto de regresar 

    y la necesidad de seguir 

reconozco las arrugas de las paredes 

         en la oquedad de otra derrota 

la sucia lágrima que renunció 

           y se evaporó sin obituario 

ese polvo en la circunferencia de mis labios 

     esa palabra que nunca pude pronunciar…

 La angustia fosilizada
que quedó como el epitafio de mi trayectoria:
     ¿pero aún sigo caminando?
                    ¿aún distingo esa lejanía llamada… esperanza?

Lo que nadie vió

Una anatomía del tacto 

o que se desliza por su espalda 

lo que no llega a sus nervios 

desconoce 

los ensueños que se desenvuelven 

ajenos a la percepción. 

Cuando volví a ver atrás 

– para saber que sucedía – 

ya todo había pasado 

y mi gozo no pudo ser mayor: 

el mundo vivía sin mi  

era libre y nadie ni nada 

             sabía mi nombre.

La proporción

La tengo en frente,

     la abrazo con fuerza

es innegable que la tengo en mis manos.

Estoy solo en mi amor por ella

             esta cosa desconocida

que solo yo conozco en mi delirio.

Lo que siento…

     se escapa como la mariposa

que percibió un sonido extraño.

En la calle de al frente o cualquier otra,

      un asfalto cualquiera – con este dedo

la penetro y la calle se empieza a derretir;

       porque solo puedo amar aquello que se descompone

 conmigo.

Y respirar – lo hago en trueque:

   un respiro por cada gramo de mi ser

que se vuelve ceniza invisible.

Hoy me di cuenta que soy un hombre,

       en proporción a la velocidad

             de mi desaparecer.

una cierta indestructibilidad

Es hora de buscar

 una cierta indestructibilidad

comenzar a jugar una vez más

   con un escalofrío de fantasía-

si consiguiéramos la esperanza

    de poder borrar

un poco de lo que somos.

De niño me acuerdo

     penetrar  mis propias venas

desvanecer como la bruma de una catarata blanca

  levitar sobre la miseria

de un innecesario cuerpo.

 

Ser indestructible es… volver a volar.