lo que viene

Hechos de Fuego Arte Moderno

me encontraba
seis
horas en el futuro
abriendo otra botella
esperando la señal
para poder atravesar
la tierra que sostiene
el peso, la silla y mi ser
esperando la palabra
que me transforme
en plomo sin masa
intocable
como un residuo
soñoliento
entre dos grises mundos,
miré a los ojos
de todos
con los que comparto
esta biografía vulgar
reímos
aun con toda la imperfección
que nos rodea…
reímos
como cuerpos de combustible
entre los hechos
hechos
de fuego.

 

 

 

Poesia Existencial

conspiraciones

Entras en mi superficie
y con el lado filoso
de tu oscuridad
cortas en dos mi monotonía
sumerges dos dedos
en la épica de mi sangre
en tu boca
mi plasma se hace
leyenda ilógica
recoges mis huesos
los ocultas en tus regazos
como una broma prohibida
dibujas el aire
de mis pulmones
en un cielo sin azules
me asfixio
en la atmósfera
de tu travesura
luego, no dejas ni una sombra
para abrigarme
me preguntas
“viviremos”
y sigo aun
sin responderte.

 

 

 

poesía contemporánea

las cosas de ayer

poesia delirio

Ayer me desperté
desesperado
a las orillas de un delirio
mi mano se extendió
atravesaba casas,
el parque de algún vecindario
luego cruzó ciudades
sobrepasó el copete
de un continente
y seguía su excursión
hasta llegar al sol
donde sintió una pelusa de fuego
y en terror se recogió
hasta llegar a mi costado
con olor a eternidad,
miré el mar de imprecisión
que me rodeaba
lentamente me arrastraba
con sus olas hechiceras
hasta terminar flotando
sin esfuerzo
sobre su superficie inconstante
mis cabellos cada vez más
húmedos
con el roce de sus aguas nocturnas
sostuve mi respiración
y en un parpadeo
de mis ojos lacrimosos
me sometí al descenso
a lo profundo
donde vi mi otra vida
como algo
inútil
e innecesario.
 
 
 

poesía contemporánea

los días son…

los dias

Los días son campos
ambiguos
los días son
necedades
hechas para enfurecer
y desaparecer
los días son
rituales estrechos
donde no caben
los elixires de un borracho
los días son mitos
narrando la imposibilidad
de un sueño metafísico
los días son
la verdad
de lo que no
tiene verdad.

detalles

ciudad cementerio

este lugar existía
tenía un ángel
que sobrevolaba en dosis
de crepúsculo
con los hielos narrando
los grises cohibidos
debajo de las suelas de la prisa
y cruza un hombre con
brazos de letargo
abriendo el humo desahogado
que flota en vórtices
por la avenida del invierno
en estacas se captan
los edificios con tendencias
melancólicas causadas
por un amor que se grabó
en incienso y no en cemento
este lugar existía
tenía un ángel meditabundo
que sobrevolaba por zonas
de un aforismo huérfano
pudriéndose
en el cementerio
del anteayer.

poesía contemporánea

al son de un caos

Consciousness image

Del árbol sube
hoja o pensamiento
movimiento espaciotemporal
un tronco
situado debajo de la idea
la raíz aferrada al abismo
encrucijada o el vacío
el cielo
se extienden las ramas
nace una hoja
o algún pensamiento
el caos juega de viento
sacudiendo la madera
en un ritmo drogado
y subo del árbol
al pensamiento
alcanzando una palabra
si acaso dice:
soy.

entiérrame

          Viví
salvajemente
insólito como el destino
de las nubes
y al fin, ya,
morí
con la conciencia
hecha trizas
por haberle robado
tanto vino
a los que tanto
lo ocupan
en los últimos
días
de la tierra
fugaz.
 
 

poesia contemporanea

pasos y pasos

lejania alma

Pasos, pasos
y una furtiva mirada
tal vez,
entre ojos y ojos
horas y horas
extrañando los nombres
que nunca tuve
perdiendo las vidas
que no fueron mías
pasos lentos
una nota de piano
como esa nieve
lejos de todo,
mi alma cósmica
entre reojos
entre horas
tan lejos de todo.

absoluta lejanía

El sol

potente

claro color

cambia hoy

a sombra

sol de noche

sal en el aire

cuando me acercaba

acariciaba otro ser

otro humano

como yo

pero, no

cielos oscuros

cambia hoy

piel en roca

vista en sombra

evento solitario

                                               absoluta lejanía

total absorción.

Los hechos de una noche

A lo lejos

todo se ve

como una silueta

ante la luz de una rosticería

sombras que pretenden ser hombres

anaranjados que suelen ser cigarrillos

ya que, por alguna razón

dejan las luces del primer piso

encendidas

el pavimento es plateado

negro está el cielo

ante la fosforescencia tenue de ciudad.

Mientras me muerdo las últimas puntas de mis uñas

camino unos cuantos metros

(no sé cuantos, pero todo se puede medir en metros)

paso por dos botellas

una amarillenta, pero no es mostaza

es algún espray para el pelo

la otra es rojiza, pero no es kétchup

es una bebida como el Hi-C pero alemán o europea

luego me acerco a ese lugar que nos gusta llamar “fantasía”

es un bar equis, cerca de la casa

con atmósfera fantástica

la bicicleta queda acostada contra el 45

su asiento, me di cuenta ahorita, dice logic

“lógica” en inglés, y mire usted

no dice ahí mismo en la pared

Logic, con un signo de interrogación.

A lo lejos, una luz verduzca

suele ser un semáforo peatonal

     una señal

¿para el desenfreno?

Al ingresar al bar o ‘lounge’

pido una cerveza por ser lo más barato

no ocupo más porque estoy bastante ebrio

pero la inercia de mi; ¿reconcilio?

mi mundana nostalgia

exige un desahogo continuo

una anécdota más, entre más ambigua mejor

Vivaldi resuena en mis oídos, ya que traje

mi propio iPod, ¿No estoy prostituyendo la poesía?

Al fin me atrevo a mirar alrededor

qué esperan ver, milagros o groserías

nada, bullicio, reflejos, deseos, cansancios

humo, cigarrillos, carcajadas inauditas, voces

candelas, miradas extrañas, brindis, cervezas

locura y un cierto amor a la entrega del momento.

Tengo que perderme un segundo de este baile sentado

para ir al baño, orinar, veo esa cerámica lista

para el chorro de cualquier hombre, me detengo

y digo en voz alta, yo soy cualquier hombre

pues orino, y salgo sonriendo.

Cuando regreso a mi solitaria mesa, la cerveza

fría y venenosa

hace de las suyas

¿cuál estación de Vivaldi es esta?

¿ cuál efímera noche llamaré ayer o anoche?

Me tomo el pulso y esta descansado

confieso que me da cierta pereza ver gente

esos ebrios sin poesía, esos delincuentes

de la intoxicación.

Por supuesto, con esta última línea

me volví loco junto a Vivaldi

y es posible que me dejé llevar

donde la locura no tiene límite

entonces surge en mi el afán a la objetividad

detengo mis rebeldes impulsos,

respiro profundo

¿Qué veo?

Estoy sentando contra la pared

a mi izquierda cuatro mujeres fumando (cigarrillos)

a las once, se sienta una pareja recién llegada

a las doce, dos hombres mayores (que yo) con anteojos ambos

a la una, un hombre va al baño

a las dos, dos hombres y una mujer cansados pero no ebrios

a las tres, sanguijuelas buscando coito

a las cuatro, y cinco,  nada, el resto es pared.

Por alguna circunstancia no notable

cambié la música y ahora escucho rock

desgraciadamente tuve que ir al baño en esos momentos

en ese momento de ímpetus hice girar mi pene de forma inadecuada

lo que resultó que mi jeans terminaran notablemente marcados

con esos líquidos, que no tienen otro nombre: orines.

Regresé a mi solitaria mesa a relatar este relato

un hombre de pelo largo hace un baile extraño

exclusivamente justo al frente mío

pero luego se va con una sonrisa

¿se están burlando del poeta borracho?

De todas maneras, tenía que cruzar mis piernas

para poder secar esos indeseables orines

cambié la música al que dice,

“es el siglo veintiuno, es el siglo veintiuno”

estoy vivo.

Algo dice adentro que debo irme,

no sé qué hacer.

Una más de mis canciones, una más

aunque esta vela enfrente fluctúe

y me voy – vivo cerca

estoy cerca,

          esa fantasía

                  ese sueño,

                      ser libre,

                             ser total,

                                 ser uno

                                         ser feliz,

está cerca.

Poemas Nihilistas