escena absurda

absurd scene

Personajes:
          yo
 
 

          el cielo
 
 

Escenario:
 
 

          la percepción
 

 

 
 

yo: a veces soy yo
 
 

          solitario
 
 

          en la concha de tu azul
 
 

el cielo: (en silencio, consternada
 
 

          reflexiona en nubes
 
 

          y cuestiona en vientos)
 
 

yo: espero a diario tu muerte
 
 

          cuando las venas de luz se secan
 
 

          y te vuelves cadáver negro
 
 

el cielo: (en silencio, impenetrable
 
 

          esconde su tez negra detrás de una iglesia
 
 

          su torso emplumado con nubes delgadas)
 
 

yo:  a veces pienso que estoy yo encima de ti
 
 

          eres la copa de donde
 
 

          se embriagan los sueños
 
 

el cielo: (en silencio, expresa simpatía
 
 

          al teñirse de alba)
 
 

yo: me pregunto si sabes fornicar
 
 

          con las luces en tu cenit  
 
 

el cielo: (en silencio, expone su pezón de sol
 
 

          y decide permanecer desnuda el resto del día)
 
 

poesía moderna

qué sé yo

No sé seducir
la mujer ni el futuro
a veces termino hablando heces
imaginando una costa
tres cajas de vino y un viento decadente
que me escupe lejanías
no sé nadar
en subocéanos ni en silogismos
a veces me hundo
por los días sin fondo
viendo las últimas burbujas
dibujar picassos en su ascenso
no sé inventar
ideas ni ambiciones
a veces un caudal de noche
me arrastra hasta el alba
como insomne buscando
cielo, ser y eternidad
no sé existir
como pablo ni como nadie
a veces me refugio en un poema
para vivir en otro siglo
con una voz afónica, diciendo:
no sé…. no sé…….

Poesía Siglo XXI

últimas luces

Los cielos
son una marea
de lluvia
en total silencio
con un ave
despegando de un árbol
volando hacia una elevación
donde todo lo terrestre
es sueño cristalino
esta es la muerte
son noches puras
aguas en sinfonía
reflejos y perfección
de todo lo que fue
de todo lo que
sentí .

 

 

 

poesía contemporánea

conspiraciones

Entras en mi superficie
y con el lado filoso
de tu oscuridad
cortas en dos mi monotonía
sumerges dos dedos
en la épica de mi sangre
en tu boca
mi plasma se hace
leyenda ilógica
recoges mis huesos
los ocultas en tus regazos
como una broma prohibida
dibujas el aire
de mis pulmones
en un cielo sin azules
me asfixio
en la atmósfera
de tu travesura
luego, no dejas ni una sombra
para abrigarme
me preguntas
“viviremos”
y sigo aun
sin responderte.

 

 

 

poesía contemporánea

las cosas de ayer

poesia delirio

Ayer me desperté
desesperado
a las orillas de un delirio
mi mano se extendió
atravesaba casas,
el parque de algún vecindario
luego cruzó ciudades
sobrepasó el copete
de un continente
y seguía su excursión
hasta llegar al sol
donde sintió una pelusa de fuego
y en terror se recogió
hasta llegar a mi costado
con olor a eternidad,
miré el mar de imprecisión
que me rodeaba
lentamente me arrastraba
con sus olas hechiceras
hasta terminar flotando
sin esfuerzo
sobre su superficie inconstante
mis cabellos cada vez más
húmedos
con el roce de sus aguas nocturnas
sostuve mi respiración
y en un parpadeo
de mis ojos lacrimosos
me sometí al descenso
a lo profundo
donde vi mi otra vida
como algo
inútil
e innecesario.
 
 
 

poesía contemporánea

en contacto

Había comprendido
la calle que visité
todos los días por esta
edad de indiferencia
era un portal
y en decidida
rebelión
pincelaba yo
cada aspecto
de mi calle pisoteada
agregándole tonos
que la hacían verse
cada vez más como un mundo
donde los artistas de la locura
gobernaban los asfaltos y las perpendicularidades
era un portal
transportando todo pensamiento
a lo innombrable
y era esa calle donde transitaba
la pasión por el pigmento
de color de carne
que me hacía ver la extensión
de la ciudad y su continuación
hasta el infinito
como una gota diminuta
flotando quizá
entre los silencios
de los tiempos.
 

poesía contemporánea

la mirada

Se vestía de una lejanía
ella descansaba
en el horizonte
tapado por una civilización
de huecos y ecos
ajena a la lucha diaria
ella
con una pesada envoltura
de estrellas y pesimismos
se movía sigilosamente
como ideal moribundo
que chorrea del las manos
y en secreto de mar
desnuda por la transparencia
de su distancia
me miró
callada y juez
condenó todo intento
en silencio y espera
me percaté que el mensaje
es un cuarto de hora
hundido en el vacío
sin números.
 
 
 

poesía nihilista

los días son…

los dias

Los días son campos
ambiguos
los días son
necedades
hechas para enfurecer
y desaparecer
los días son
rituales estrechos
donde no caben
los elixires de un borracho
los días son mitos
narrando la imposibilidad
de un sueño metafísico
los días son
la verdad
de lo que no
tiene verdad.

entiérrame

          Viví
salvajemente
insólito como el destino
de las nubes
y al fin, ya,
morí
con la conciencia
hecha trizas
por haberle robado
tanto vino
a los que tanto
lo ocupan
en los últimos
días
de la tierra
fugaz.
 
 

poesia contemporanea