campo de perfil

poesia_moderna_2013

qué duro labio habla la vida
qué fuerte impulso pega la vida
qué fuego cansado quema la vida

miro afuera
de mi rincón

olvido el eterno colocho de noche

y un poco de estrellas
tibias
en el margen de mi ojo.

Poesía Contemporánea

se busca

poesía_extraña

En la entrada del edificio
vi un anuncio,
se buscaba:

Grosero gordo tamaño absoluto
de forma gruesa llena de madura carne
con total calambre al caminar palpitando
al mundo como una marea nueva de arañas,
de puño enrojeciéndose con madrugada
tan dulce de tristes mesías,
los siglos de ciudades
antes de cristo tallados como tatuajes
en oro en polvo sobre el pecho
como el aislado aspecto de una divinidad
opulenta y decadente – ¡buen salario y horario flexible!

Entré sin encontrar las escaleras que darían
con la oficina. Hablé con el recepcionista
y le pregunté a qué hora cerraban.
Al salir del edificio entró
un hombre gordo y tan tosco
que cuando dio contra mi hombro, no se disculpó.

El sol estaba casi feliz y las nubes iban cuesta arriba
al ritmo de un dócil buey. Tenía algún tiempo para desperdiciar,
tiempo para rumiar con un cielo viejo sobre mi sien.

Me senté al no encontrar un alma con quien llorar.
Tenía una fiebre al borde de los huesos.
Y con tanto lugar por visitar alrededor
me deformé en silla y me envolví en inercia.

Miré la absurda blancura de mis uñas
mientras intentaba leer un periódico.

En casa recordé todas estas cosas
horas después.

Las fui maquillando todas estas cosas,
con púrpura e historia, con ceniza y lápiz labial,
con rubor y perfume hondo a olvido,
con joyas y con los dedos tocaba el piano
hasta el fin del reloj.

Poesía Contemporánea

la gran idea

poema_la_Gran_idea

 

 

Hay una idea
que quiero expresar
en palabras sencillas.

La idea aparece en la mente
salta a la boca
explota en el aire
se muta en palabra
y viaja en concepto;
todo esto
para renacer como idea
en la mente de otro.

Pero regresando a la idea en sí.

Se trata de una idea gorda, grande
casi universal. Hay que visualizarla
para entenderla.

Imagina que la idea
es un campo vasto y abierto, sin límites
ni restricciones de ningún tipo.
En este gran espacio (ideal)
voy metiendo una por una
las cosas que existen.
Ya saben, los árboles, las casas,
las personas, nubes, edificios,
aviones, humo, arena; pero también
cosas que existen pero solo en la mente
como figuras mitológicas, números,
fórmulas, recuerdos, esperanzas;
todas estas cosas
las voy colocando
dentro del espacio de mi universal idea,
cada cosa al lado de una cosa
similar o disimilar,
cosa concreta al lado de cosa concreta,
cosa abstracta al lado de cosa abstracta,
pero también cosa concreta al lado de cosa abstracta
y viceversa:
un número encima de un gato, una emoción
en la sombra un árbol, una oración
entre el marco de una puerta,
hasta la palabra etcétera aparece dentro
de mi idea, al final de la infinita
fila de cosas amontonadas sin fin.

Esta es la idea que contiene todas las cosas
del mundo, inclusive todas las ideas del mundo.
Es decir, no solo hay cosas gordas en mi idea,
como leones gordos o lunas gordas, pero también
está la idea de la gordura dentro de mi idea.

Solo me falta meterle una última idea a mi idea.
Y es una idea idéntica a mi universal idea.
Pero tengo mis dudas de qué va a suceder
cuando meta una idea idéntica
al campo de la misma idea.

¿Se duplicará su tamaño o tendrá un efecto
exponencial? Es decir, ¿se comportará al igual
que dos espejos que se reflejan sí mismos,
produciendo un abismo infinito de reflejos?

Lo curioso es que en mi universal idea
existen todas estas preguntas sobre la(s)
repercusión(es) de introducir una idea universal
adentro de otra idea universal idéntica.

También están las respuestas a estas preguntas,
pero son tantas las respuestas que encuentro
en mi idea universal, que me es imposible
determinar cuáles son respuestas correctas y
cuáles son respuestas erróneas.

Pero sin entrar en discusiones abstrusas y
posiblemente absurdas sobre el futuro de mi idea,
quería comentarles que la idea
se ha podido acomodar en mi cabeza
como un anillo al dedo. El mundo es poca
cosa cuando lo comparo con mi gran idea.

De hecho,
cuando escribo poemas ya ni siquiera vuelvo
a ver el mundo, sino más bien me dedico a estudiar
y atravesar la idea para revelar las simetrías y paradojas
que encuentro en ella.

Poesía Contemporánea

el poeta

el_poeta

Naturalmente el poeta es un objeto. Estira las piernas y estudia con los ojos la quemadura del pan. Abre la puerta, atento al crujido de la puerta, segundos antes de salir por la puerta. De lejos parece, si lo comparamos, a un arbusto con su traje verde y arrugado. El bus lo transporta a un destino trillado. Con cuchara en mano lee el periódico y con anteojos se lava los dientes. Fuma con la noticia después a leer un obituario. Se sienta en la idea cuando está cansado de analizar la sensación. Es naturalmente un objeto fingiendo libertad entre cuatro paredes de hogar; determinado a abrir la ventana cuando hace calor. Él o ella hace círculos con su lengua al besar, sus escalofríos hacen geografías fantásticas en su piel. El poeta es un objeto generalmente desapercibido, una de muchas nubes en el cielo de la vida. El poeta, en su imaginación, visualiza la vida como un gran libro que (él o ella) va abriendo arbitrariamente para descubrir nuevos capítulos del ser. Es naturalmente una profesión absurda porque el poeta, siendo un objeto cansado y vulnerable, cierra los ojos para soñar las mismas cosas que sueñan todos los demás hombres y mujeres.

Poesía Contemporánea

sobrevuelo

poesia_abstracta

Damas demos además de danzas
hondura hasta la hora del hombre,
niño: nada ni nadie es necesario
al fin fuimos fatídicas figuras finalmente
todo tanto terrestre como transcendental
es idea idioma intelecto invento o instante
lástima la lengua tan lógica y locuaz
cuenta casos, crónicas, calambres pero calla
al viajar en vastas vibraciones v vacíos
mira mujer mira hombre mira niño
algo anda arriba abajo alrededor
sucediendo algo sombra algo
sencillo algo sagrado algo
suave sin sangre sin sal
tal vez luz tal
vez nocturna tal
vez umbral.

Poesía Contemporánea

cada soledad

poesia_existencial_moderna

No sé el génesis,
lo que me dijeron ni hacia donde corrí.
Empezó tímido, luego agrio
finalmente inconmensurable.
Mi estructura para empezar
en su rincón más visceral,
el mundo desde la lupa del rocío.
Imagine tener una idea, cada soledad
abriendo una época tras época de lucidez
como cinco islas aisladas en un poema.
Algo deje etéreo como un eco en mi pasaje
una duda creciendo en hermosa espesura
como la de un campo colmado de flores.
¿Dónde llegue? No sé quién ha preguntado
ni donde estoy, solo con hambre y la noche
un bocado de estrellas.

 

Poesía Contemporánea