polvo de diario

tengo 28 años
y dejo una parcela de diario,
lo dejo plasmado
en mi exilio
en el viaje

en el cambio
que envuelve la verdad
como la noche abriga el silencio

dejo mi diario silencioso
como una postdata
a lo que el lenguaje
nunca pudo expresar

dejo una minúscula obra
de aventuras
perdida en el espiral
del tiempo
que no lleva
punto final.

 

 

poema cuando escribir historia es borrarla

Ahora que tengo pies
como lombrices de arterias
se me hace guardar
las crónicas del estornudo
que muere como la década
los cachos de la luna
se asomaron hoy la tela
era perforada por el alfiler
de luz que ojos como los míos
tejen vestuarios de constelaciones
canciones efímeras de negra
oscura noche tal como el sudario
que cubre un rostro impío
ese mismo semblante
una vez predicaba a los relojes
por ser abruptos y subyugantes
el mismo hombre con zapatos
los usaba como monedas para viaje
distancias recorridas al motor
de un cuero peregrino
esa materia de callo
en el descalzo paradisiaco.

 

 

 

Poemas Inútiles

entre mitologías

pergamon_artemis

La vida
es el cáliz
que los dioses
encontraron para
verter su ambrosía
y siendo yo
partícula de su vicio
me hundo en esta
fragancia de existencia
como tonelada de nada
suplicando
en mi inevitable caída
que sea yo consumido
en el vientre
de un goloso suspiro
que cruza
por los tiempos
del más allá.

 

 

Poesía Nihilista

en contacto

Había comprendido
la calle que visité
todos los días por esta
edad de indiferencia
era un portal
y en decidida
rebelión
pincelaba yo
cada aspecto
de mi calle pisoteada
agregándole tonos
que la hacían verse
cada vez más como un mundo
donde los artistas de la locura
gobernaban los asfaltos y las perpendicularidades
era un portal
transportando todo pensamiento
a lo innombrable
y era esa calle donde transitaba
la pasión por el pigmento
de color de carne
que me hacía ver la extensión
de la ciudad y su continuación
hasta el infinito
como una gota diminuta
flotando quizá
entre los silencios
de los tiempos.
 

poesía contemporánea

la mirada

Se vestía de una lejanía
ella descansaba
en el horizonte
tapado por una civilización
de huecos y ecos
ajena a la lucha diaria
ella
con una pesada envoltura
de estrellas y pesimismos
se movía sigilosamente
como ideal moribundo
que chorrea del las manos
y en secreto de mar
desnuda por la transparencia
de su distancia
me miró
callada y juez
condenó todo intento
en silencio y espera
me percaté que el mensaje
es un cuarto de hora
hundido en el vacío
sin números.
 
 
 

poesía nihilista

los días son…

los dias

Los días son campos
ambiguos
los días son
necedades
hechas para enfurecer
y desaparecer
los días son
rituales estrechos
donde no caben
los elixires de un borracho
los días son mitos
narrando la imposibilidad
de un sueño metafísico
los días son
la verdad
de lo que no
tiene verdad.

Aspectos de un anzuelo

La tierra se abrió
un abismo de luz
como el etcétera del mañana
en ese campo de posibilidad
miré con asombro y pueril tentación
el objeto de aspecto personal
es el reflejo en mis ojos
           de mi otro reflejo
las cosas saben a costas marítimas
sus puntas emergen de forma enigmática
es válido hablar de ellas como anocheceres
y tocar – estas cosas – al son de un génesis
pero no queda de otra, fatigarse
entre las acrobacias del tiempo
permanecer vivo pero acostado
en esta vida empapada de hipótesis
… era … sentía yo…
desprender un anzuelo
al corazón puro del misterio
y
esperar … algún acontecer. . .

último poema

Enciendo hebra por hebra

del nido de lo que sería una vida recordada

se siente como una caída libre

se me hace que escribimos la mayoría de nuestras vidas

en el pálido sudor del olvido

como cada experiencia es un grano salado

deshecho en el gran océano del tiempo

¿qué queda para la biografía humana?

solo los encorvados tentáculos de la inefabilidad

rebalsando lo límites ficticios de lo posible

derribemos los troncos de los últimos domingos

para el amanecer del ciclo siguiente

sin el atuendo de nombre sin traspiración de hábito

iniciaría la aventura desmesurada del sueño inagotable

hebra por hebra se cruza al invisible

los siglos dejan de importar

el cabello crece con el frenesí de antorcha

las aguas de este mundo nuevo ya me estremecen

suspiro al inquieto movimiento

desvaneciendo los quehaceres del minuto apagado

la pequeña niña de tiernas constelaciones

acontece todo simultáneamente: y aun así

todo tiene una larga espera

estas son las callejuelas del idioma que se esfuma

conjuntamente con la cesárea terrestre cuyo abismo

nos presenta el grito nacido del porvenir

descender al átomo puro de noche y soledad

antes tantas lejanías poder sondear

las simetrías fenomenológicas del exceso

una abundancia con superficie de piel

la tez del infinito perdida entre cápsulas de duración

tanto… tanto así

consumida la voracidad del eterno

en este irrecuperable instante .

condición de libre

Mas pesa aun  

los tugurios de la razón 

encuestados, siendo el día 

claridad irreprochable de angustia que late 

recojo los platos sucios 

con barro del siglo pasado en los pies 

¡a crecer el maíz para los años venideros de polvo! 

un paso atrás 

justo con la apariencia de una duda 

se levanta la antorcha 

dónde caminan los sedientos de imitaciones 

canta el fin de otra semana 

la lombriz de tiempo 

¿ acaso vine aquí a creer? 

me recojo con toda la autoridad de una sombra 

el panorama se tiñe con colores impronunciables 

doy cuatro pasos al frente

dejo otro poema atrás: sigo libre .