Roca en la voz.

Anterior al bello
viene
la mano de él,
hijo,
colocho de ruido
rasando la alfombra
con el motor
abarcando ímpetu
pero sin destino

Una necesidad
de tener llaves
para puertas oscuras
que abren al abierto,
horas enteras
abriéndose a tardes,
a noches, a cosmología;

El espejo
ante la desnudez
del bosque, el eco
del animal que muere
atrapado
bajo la eternidad
de una roca

Daba boca a la sal,
saber la sangre
hablar lo helado

Un elogio a la amargura
que ha brotado sopa
de fruta, azúcar amarrada
sobre el pelo, luz

derritiéndose sobre la piel

Tanta alegría
mientras la nubes
transitaban rubias y ciegas
palomas espiando
las boronas
que la dialéctica del viento
trae y se lleva

Esto es un pleno enamoramiento
con el suelo
que sostiene pero nunca
retiene.

campo de perfil

poesia_moderna_2013

qué duro labio habla la vida
qué fuerte impulso pega la vida
qué fuego cansado quema la vida

miro afuera
de mi rincón

olvido el eterno colocho de noche

y un poco de estrellas
tibias
en el margen de mi ojo.

Poesía Contemporánea

de la vida

poesia_de_la_vida

Cuando lindo y ebrio
me paro sobre la vida
miro entera la situación
y un montón de tiza
la emoción
y un montón de risa
la inteligencia
no entiende que bruma
y luna es misterio
hundido en fuente
en ratos de noche
cuando aguas en la ducha
aguas negras llenas de estrellas
me lavan el alma
ebria y linda
que tampoco
sus curvas entiendo
ni el invisible
silencio de roca
de la vida entera.

 

 

Poesía Contemporánea

brizna

poesia_natural

Llovía.
Las ventanas de la ciudad.
En baches flotaban quizá
más y más
los fragmentos de la mente.
Llovía.
Desde las orillas del cielo
se resbalaba una neblina.
Las ruinas del eco
de cada gota.
Fuerte lento y gris;
desde las ventanas de la iglesia
un gran miedo.
La vida hace trenza ultramarina.
La madera bebe y bebe.
En el fondo, un barco
con furia abría sus velas.
Una puerta, y en silencio.
La oscuridad brotaba de modo
extraño del cielo a la tierra
húmeda y sin huellas.

Poesía Contemporánea

el fin de la tierra

fin_de_la_tierra

Quién borrará la vida
para iniciar un nuevo
lamento. Todo

ya sucedió. Yacemos libres
debajo de campos
amueblados con rocas
y huesos. Esperando

el clímax de un ciego génesis.

Ahí entre polvo
quedaron sabidurías
hambrientas de más.

Quién fue el último
en ver la sombra
hacerse ala hacia luz.

El filo blanco del infinito
arrugándose en rojas
sierras de horizonte.

Quién fue el último
en ver la tierra
con ojos de microbio
y cantando con todas
las lenguas de las eras
un adiós

al camino.

 

 

Poesía Contemporánea

Monte Hermón

recuerdo_del_dios

ángeles cayendo (acrílico )
crear de forma visual
la perfección
esa que todos deseamos
contorsionarse con dolor
extremo, dolor en el cuello
en el músculo interior
en la arteria perfecta que lleva
el mensaje al alma

sí, esa es la nueva imagen
la nueva posibilidad
en el arte

la congoja ejemplificada
con un pincel de púrpura
un dolor que parte raíz
entre lo humano y divino
un dolor que levanta olas
en la profundidad del hueso

ángeles cayendo
acrílico y abstracto
dejar palpitando en lienzo
una sombra que es sangre
y solo recuerdo de dios.

Poesía Contemporánea

recuperar la recuperación

habitacion_del_silencio

Quiero alejarme de la lejanía.

Quiero otra vez vivir
teniendo la capacidad para vivir

estoy convencido de que la desesperanza
aun no me ha convencido que la esperanza
no es posible

pero la espera es espesa pereza
y deja crecer una densa capa de ceniza

¡ya no me da risa!

pasar sentado aunque haya sol y azul
dando patria al destino en sombra y finitud

quiero aprender de memoria
lo que hace la muerte con los recuerdos

y finalmente deshabitar el pueblo de la palabra
para empezar a poblar la habitación del silencio.

 

 

Poesía Contemporánea

campo intrínseco

dibujo del olvido

Deja de espiar
con tu mansa mirada
el grueso fragor
de la luna que yace
cruda en la olla
del cielo

Mira como crece
la aorta con
cada trago de amarillo
el pulmón deja
una sombra de palmera
en el patio del corazón

La mañana la dejamos
encendida como una vela
cuando dormíamos tapados
por meses de azul sudor

Envuelve el borde de
los ojos con la mancha
del viento y volvamos
al campo intrínseco
donde crecen lágrimas
como flores que nadie corta

Seamos tímidos roedores
que gatean sobre el eco
del silencio y dejemos
nuestras huellas como
recuerdos dibujados
sobre el olvido

Poesía Nihilista

un segundo diciembre

Cuanto abrí la ventana
todo era blanco
como un misterio
desdibujado

me creí apóstol
con la misión
de pregonar
el recuerdo
del gris

a garganta seca
toqué el tronco del ser

sin embargo
algo queda
todavía sentir
la roja púa
que rodea
mi alma
blanquinegra

y no llego ni a la esquina
al estrellar contra
cada minuto

me ducho
desnudo
deshaciendo el nudo
del pene

con un mundo
allá afuera
sin músculo
sin más viento
sin su costra
de color.

Poesía Nihilista