cuando sin propósito
voy despacio en el espacio
cuando sin propósito
voy en marea con el vaivén del tiempo
cuando desclavando
las alas de los pies
regresé al jardín de tierra húmeda e insecto
cuando sin luz
encadené los ojos al horizonte
cuando alargo la historia del segundo
para ir despacio en su sombra
cuando siento que fui
que he sido, que estuve, que ya pasé
cuando nunca más
me recordaré
cuando nunca más
moveré el dulce peso de los huesos
cuando para siempre
me consagre sin sangre
a la secreta vida de las piedras
poeta siglo 21
cuando entré al bar
cuando entré al bar
nadie notó que llevaba
la tristeza neón
en mis pupilas
me senté con el cuaderno
rojo de mi carne
y empecé a leer
en estrofas mis venas
no soy fumador
pero degustaba
la densa compañía del humo
los daneses son lagunas
sonoras bajo las lámparas
de luz amarilla como cualquier
otro país de bebedores
pero yo vine a quitarme
los pensamientos, uno por uno,
dejarlos flotar en la espuma
del vaso de cerveza
para serles honesto
les dije en voz baja
“yo ya no puedo
sentir mis pensamientos”
me son hojas secas
y casi muertas
que suelta la respiración
nadie me escuchó
y seguí tomando
el ámbar 5,6%
que hace cirugías milagrosas
en los rincones
del corazón humano
pero tuve que estar alerta
estos matones vienen
a tragar heridas de ron
y a afilar sus penes
contra el frasco de la noche
pero a mi juicio
esta amistad con la sombra
es todo lo que tenemos;
los fuertes, los ebrios,
los fútiles, los desesperados,
los valientes, los terribles,
los nosotros, todos.
¡qué feliz es la piel
cuando espera sus bizcochos
de amor y sudor!
los hambrientos sexos
de sus bocas sale un
silencio que llega a la
luna como
un cohete gritado
a mi juicio esto no puede
ser condenado, la canción
que es ruido del bar
es un himno humano,
mortal ¡pero himno vivo!
vengo al bar, solo, a leer
a Li Po y dejar
la civilización en su
nido afuera
vengo solo al bar
para chocar con la
solitaria euforia
vengo al bar
a ser testigo
que todo es sueño
que ser hombre,
mujer, vaso, humo
polvo, da igual
sonrío
cuando vuelvo a ver
a la luz de la lámpara
y me dio cuenta
que la muerte
es simplemente
una oscuridad a la par de la vida.
Poesía Contemporánea
a puertas cerradas

Me agaché
y vi una tenue
lágrima alumbrar
la cárcel de mi cuerpo
me senté
sobre la húmeda herida
de existir
me detuve
porque quería
arrancar la piel
de estas heladas paredes
me puse a ver
intensamente
la palma negra
del alma
hacerse puño
cuando cerré
los ojos
era claro
que ni mi propia sombra
me seguía
en mi lento
camino al olvido.
Poesía Moderna
entre las horas

que duro
el pan que muerdo
un desamor
que llega
siempre a amar
una migaja más
de dolor
suelo clavar
una sombra
en el absurdo
hueco de la respiración
todo duele
pero está
limpio el dolor
está pulida
esta nueva
aurora
de la lágrima
¡qué piedras
más frías
son mis ojos!
!qué tristes
como los aúllos
del pensamiento
cruzan los panoramas
de la sangre!
Poesía Moderna
un segundo diciembre

Cuanto abrí la ventana
todo era blanco
como un misterio
desdibujado
me creí apóstol
con la misión
de pregonar
el recuerdo
del gris
a garganta seca
toqué el tronco del ser
sin embargo
algo queda
todavía sentir
la roja púa
que rodea
mi alma
blanquinegra
y no llego ni a la esquina
al estrellar contra
cada minuto
me ducho
desnudo
deshaciendo el nudo
del pene
con un mundo
allá afuera
sin músculo
sin más viento
sin su costra
de color.
Poesía Nihilista
pero ya no está

Algo murió esta noche.
Pero no le doy nombres
a todas mis fragilidades.
Ni las entierro.
Algo murió,
eso está claro.
Algo que entraba
de puntillas por mis venas.
Algo que crecía lento
como un vello sobre
cada pensamiento.
Era un susurro entre dos latidos.
Pero ya no está.
Desistió y huyó.
Saltó desde un parpadeo,
y murió sin agonía.
Me dejó solo,
como un adulto sentado
sin hacer nada
en un cuarto grande y frío.
Pero estoy dentro de mi piel.
Solo, de luto.
Ciego como la ceniza.
Sin ideas y sin arte.
Apagando la luz
porque ni mi sombra
quiero ya ver.
Poesía Nihilista
disolución

Se divorciaron
los colores de la tierra
la textura de las cosas
los enigmas de los suspiros
la plenitud de la piel
andan sueltos los elementos
en una sopa de absoluto
un remolino entre espejos
las palabras mismas se refugian
como fragancias débiles
en los campos vastos y fríos
de las mentiras
hay un cruda masa de transparencia
un eco de carne pesada
del bosque negro del pensamiento
se escuchan llantos y luchas
de lejos
todo es
ficción.
Poesía Nihilista
numinosidad

He creído
los mares
son manchas en el papel
pálido de corazón y fluente
en el horizonte vacío
de verdad, una textura
de nube sin palabras
inscritas a lo que se ve ;
para sentir que morir
sucede de rutina
en estas estelas
que abrevian las memorias –
manos al ataúd
el momento enterrado
y son estas frases o fragmentos
que flotan a resplandecer
como pétalos amargos
en dulce danza de defunción.
Poesía Nihilista
Depurada sangre

Costilla de trayecto nublado
mil pezones de agua estrellándose
en un caótico rumor de viento
intentaba encontrar ahí,
en esa violenta manifestación de ruido mojado,
el coraje para romperme como ojo de agua
y caer ciego al charco injusto de la
arbitrariedad
¿que la mente no puede soñar ser punta de luz
inasible y deleznable, a velocidad atroz?
mira como todo es lindante y hay una corpulenta
erupción de momentos y colisiones
precipitándose a un miasma de
arte y mito
¿tiene otra definición lo innombrable?
las sábanas del sentido
cruzan el paisaje
como plumas de águila
desmembrado
sin intención de sangre,
a punto de colapsar
amplio como atmósfera
en la fiera existencia
del movimiento.
Poesía Moderna
Mis ojos de pez muerto

No he podido llorar
a motor caliente de rutina
llevo mi apariencia bruta de intelecto
recibo el cambio con dolor
subo al autobús con pestañas entreabiertas
mi sitio está decidido a ser cualquiera
no he llorado porque no sé si defiendo
o si estoy demasiado ocupado con el gris
de la ciudad somera;
mi llanto busca susurrar al vecino
como un viento inaudible pero frío –
comunica pero no habla de soluciones
arraigada en la gota siento la derrota
mis ojos serían una antología de fallas
tal vez no lloro para no recordarles
a estos pasajeros que todo es una trampa
que el dolor es inútil advertencia
me concentro en el libro
su elevación de la muerte y neurosis
me siento carne, piel y pulpo de mente
un cuerpo arrebatado por el símbolo
pero por debajo de todo
lágrimas de fuego,
plena llama de instinto
indómita sed de motín
mi ventana
salvaje obra de color
acepta mis ojos de pez muerto
miro con desasosiego la trivial
importancia del orden, la civilización –
sumido en los ojos de los otros
ahora veo estos pasajeros, fieles estatuas
en sensata postura ante la terrible e inmediata
posibilidad de un hecho sin precedente:
mis húmedas mejillas


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