cuando entré al bar

vaso_De_cerveza

cuando entré al bar
nadie notó que llevaba
la tristeza neón
en mis pupilas

me senté con el cuaderno
rojo de mi carne
y empecé a leer
en estrofas mis venas

no soy fumador
pero degustaba
la densa compañía del humo

los daneses son lagunas
sonoras bajo las lámparas
de luz amarilla como cualquier
otro país de bebedores

pero yo vine a quitarme
los pensamientos, uno por uno,
dejarlos flotar en la espuma
del vaso de cerveza

para serles honesto
les dije en voz baja
“yo ya no puedo
sentir mis pensamientos”
me son hojas secas
y casi muertas
que suelta la respiración

nadie me escuchó
y seguí tomando
el ámbar 5,6%
que hace cirugías milagrosas
en los rincones
del corazón humano

pero tuve que estar alerta
estos matones vienen
a tragar heridas de ron
y a afilar sus penes
contra el frasco de la noche

pero a mi juicio
esta amistad con la sombra
es todo lo que tenemos;
los fuertes, los ebrios,
los fútiles, los desesperados,
los valientes, los terribles,
los nosotros, todos.

¡qué feliz es la piel
cuando espera sus bizcochos
de amor y sudor!

los hambrientos sexos
de sus bocas sale un
silencio que llega a la
luna como
un cohete gritado

a mi juicio esto no puede
ser condenado, la canción
que es ruido del bar
es un himno humano,
mortal ¡pero himno vivo!

vengo al bar, solo, a leer
a Li Po y dejar
la civilización en su
nido afuera

vengo solo al bar
para chocar con la
solitaria euforia

vengo al bar
a ser testigo
que todo es sueño

que ser hombre,
mujer, vaso, humo
polvo, da igual

sonrío
cuando vuelvo a ver
a la luz de la lámpara
y me dio cuenta
que la muerte
es simplemente
una oscuridad a la par de la vida.

 

 

Poesía Contemporánea

espiral

universe eats itself

Que te diré,
si solo uso las palabras
que se han inventado
hasta ahora,
ocupo además una
cornucopia de sensaciones
que aun no existen
porque no existen
aun sus nombres
para identificarlas.
Ahora que me siento
a escribir a las 2am
para percatarme
que no hay que
escribir nada más.
Habrá, eso sí,
algún día
que desligar
las emociones
de las palabras,
vivir como alma cruda
expuesta al sol.
No inventé el reloj
y los minutos son 60 pestañeos
que heredaron los griegos
de los babilónicos
y ahora que voy a ser padre
de mil horas de libre albedrío
todas corriendo por las calles
y, de vez en cuando, sentadas
en la arena tibia
de una caja para niños
en el patio trasero.
Empiezo a dibujar
un círculo sobre círculo
como si el universo
fuera un monstruoso
espiral que se comiera
a si mismo.
Estas palabras me
ayudan cuando sirven
de cobija y generan
un cansancio
suficiente para
desconocer el
conocimiento
que se ha de morir.
Ahí está la conclusión:
Sí, moriremos tu
y yo como
dos vagas figuras
empujadas al guindo
de un sueño – igual de profundo
pero más negro –
que este
en el que
vivimos
ahorita.

Poesía Nihilista

báquico

Poesia al amanecer

Cómo les voy a explicar
a los niños
que la noche es animal
piel, instinto vulgar
en la borracha eternidad

el insecto
de miel e ideal
soy yo
una agónica danza
hasta morir
con la tierra hermana
entre mis dientes
de nube

es pura historia repetida
explicaría
la locura divina
de un bacanal irresoluto;
miren mi rabia melodiosa
escupida al mundo y sus cruces
las iglesias están mudas

niños,
diría,
el corazón es una cueva
con su propia noche
de espinas y tentáculos,
y son ecos de esa profundidad
que nos agitan desmesuradamente;
somos abejas inquietas
rodando un panal de misterio

niños
imiten la piedra
hagan pedregosos abismos
déjense caer
con la ínfima verdad
dentro de esos pequeños ojos,
las manitas enclaustradas en el fondo
            de lo intocable.

Poesía Nihilista