entre las horas

entre las horas poesia nihilista

que duro
el pan que muerdo

un desamor
que llega
siempre a amar
una migaja más
de dolor

suelo clavar
una sombra
en el absurdo
hueco de la respiración

todo duele
pero está
limpio el dolor

está pulida
esta nueva
aurora
de la lágrima

¡qué piedras
más frías
son mis ojos!

!qué tristes
como los aúllos
del pensamiento
cruzan los panoramas
de la sangre!

Poesía Moderna

estas manos que hace dos noches

soledad hombre

estas manos
que hace dos noches
cruzaron la frontera de tus pechos
atajando el corazón
antes de que cayera por las calles
como un balón sin aire

estas manos
que hace dos noches
exprimieron la tristeza
de tus ojos
y un diluvio de preguntas
nos ahogaron con sus
incontestables paradojas

estas manos
que hace dos noches
abrieron un hueco
en nuestra memoria
para esconder ahí
lo que ahora no
podemos recordar

estas manos
que hace dos noches
no alcanzaron la luna
y ahora resignadas
se dedican a escribir
de noche
para iluminar
la soledad del hombre

 

 

 

Poesía Nihilista

sobre la pintura

pintura_y_poesia_pablo_saborio

tenía el color del zafiro
chorreando de mi dedo

mi intención era el círculo
engendrar una costra elíptica
inflar un cráter de textura triste

en esa circunferencia distribuir en espiral
el garzo color del tiempo

padecer de una atracción
a ese centro deplorable

hacer cerúleo frenesí con la línea
vertiginosa de la
creación

 

Poemas

un pie o una gota

Poesía de luz

un pie
de ciego
temeroso
deslizándose por
el adoquín helado
un sol de fuerza
cegándome con plena vida

la calle con su antigua intransigencia
se hacía piel, o columna, o luz, o música
cada paso era de intensa realidad
un panorama que resistía, se expandía
me mordía con una boca de amor, boca de piedra
lengua de continente, dientes de tiempo, saliva de existencia;
un dolor de nacimiento, un dolor de empezar y de belleza amenazante

era como saber algo de los secretos que se acurrucan detrás de eventos
era como tener dedos para hacer las manos y manos para hacer dedos
ceguera o la vista más pura, caída o los pasos más seguros
era un relieve surgiendo, revolviéndose como ladrido de perro
tenía los pies francos como verdades, árboles o rayos de sol
pasaba el tiempo, pasaban las historias, los chistes
pasaba la muerte, el canto de gaviota
pasaba lo que tiene que pasar

en dos o tres o cuatro pasos visité
la materia que secuestraba
lo inefable, lo sombrío;
el hombre que era yo
que alguna vez
pensaba que iba
a morir
triste.

 

Poemas