un poema feliz

dedicado a mi hermano Gustavo

angel bajo nube

Ya sabemos que somos tristes,
que somos locas lunas menguantes.
Ya sabemos de nuestra mortalidad,
que somos rayos de luz apagándose.
Ya sabemos que no hay salvación,
que somos enanos aplastados por el cielo.
Ya lo sabemos, es hora de andar.
Es hora de andar con nuestra tristeza
como con otro par de manos.
Es hora de ir desenrollando nuestra brevedad.
Aprender del humo que no medita su fugacidad,
sino que la expresa.
Es hora de andar como rebotes
en un laberinto donde todo es piel y viento.
Andemos, ya sabemos lo que va a pasar.
Es hora de arrancar las preguntas de las piedras
y tirarlas al río celeste. Es hora,
de estallar con canciones ante la cóncava noche.
Adelante, como dos hermanos que
juntos ríen en la oscuridad

antes de dormir.

Poesía Contemporánea

memento

recuerdo

Te recuerdo
como un punzón
en la tierra de mi lengua

te recuerdo
estrellada como un eco
sobre la puerta de mis ojos

te recuerdo
acostada como un paraíso
sobre el horizonte de mi cama

te recuerdo
malgastada y nacida
como la calle vacía del humo

te recuerdo
repleta de soles
en tu panza de decadente

te recuerdo
mordiendo la luz
cuando sentías el hambre de los árboles

te recuerdo
como el primer recuerdo
que palpitó en la esfera de mi memoria

te recuerdo
cuando eras apenas sombra
que se estiró para ser universo

te recuerdo
como el primer dolor
que dejó el amor teñido de rojo

 

 

Poesía Contemporánea

Mis ojos de pez muerto

OJos de Poeta

No he podido llorar
a motor caliente de rutina
llevo mi apariencia bruta de intelecto
recibo el cambio con dolor
subo al autobús con pestañas entreabiertas
mi sitio está decidido a ser cualquiera

no he llorado porque no sé si defiendo
o si estoy demasiado ocupado con el gris
de la ciudad somera;
mi llanto busca susurrar al vecino
como un viento inaudible pero frío –

comunica pero no habla de soluciones
arraigada en la gota siento la derrota
mis ojos serían una antología de fallas
tal vez no lloro para no recordarles
a estos pasajeros que todo es una trampa
que el dolor es inútil advertencia

me concentro en el libro
su elevación de la muerte y neurosis
me siento carne, piel y pulpo de mente
un cuerpo arrebatado por el símbolo
pero por debajo de todo
lágrimas de fuego,
plena llama de instinto
indómita sed de motín

mi ventana
salvaje obra de color
acepta mis ojos de pez muerto
miro con desasosiego la trivial
importancia del orden, la civilización –

sumido en los ojos de los otros
ahora veo estos pasajeros, fieles estatuas
en sensata postura ante la terrible e inmediata
posibilidad de un hecho sin precedente:

mis húmedas mejillas
 

Poesía Nihilista

interiores

Boca de cielo

… sentado
como una piedra
que espera su destino
implacable

escuchaba el aullido
aterrador del viento
su melodioso grito
de desesperanza

meditaba
donde habíamos fallado
con cual antigua ilusión
chocamos e hicimos
parcelas del ser

era de día
el cielo claro
como una boca de fuego
me atraía hacia su infinito

pobre alma, decía
sumerja en total misterio
robando del tiempo
un trayecto confuso. . .

Poesía Nihilista

dilatar

el deseo

Todo lo que pido
es que
abracen la soledad
como el peluche
de la perfecta niñez
y prendan la radio
para escuchar
el mudo
desmentir
la imposibilidad
estiren la vida
como un lienzo
y empiecen a borrar
en vez de agregar
más
a esta obra abstracta
si el deseo
lo deseo
desearía
desear
deseos indeseables
todo lo que pido
es que
la noche se haga elemento
y la paz
se trasmita
por
la antena
del
silencio.

 

 

Poesía Moderna

espacios

Sombra y cielo

Una hoja
blanca
magnética
como un lago
agua que descansa
lejos
bien lejos
de las guerras nacidas
de diez dedos;
una suavidad
blanca
para pulir
el áspero rosto
de mi imperfección
leyendo
poemas sagrados
de sangre
textura de sanidad
que envuelve la locura
de cada noche;
un suspiro
blanco
para vivir
sin convicciones
ahí
aquí
allá
donde sea
que haya
cielo
abierto.


Poesía Siglo 21