de la tierra

indigena posol

Necesito
la mano del curandero
dedos sabios
acariciando mi espíritu
dolor tan moderno
que solo la raíz tropical
apacigua este declive
indígena de voz rítmica
dos largas colas
posol lleno de paciencia
un rezo que ruega
recorrer el cielo y la tierra
en esos ojos de negrura
todo es sacrificio
todo es bendición
dolor tan moderno
con el viento del sacrificio
las velas queman la cera
una tras otra
ya se siente el humo blanco
como una esencia
digerida

sangre en la jaula

Beauty in a cage
A la hora
de la verdad
todo este terreno
espectador soy
cumbres
ecos que se extienden
como los océanos
que me separan
de la tierra preñada
el fruto
del azúcar celestial
hoy, mi propia voz
me apuñala
no hay suficiente fosas
que contengan
la sangre fundamental
que sale de mis poros
cuando estiro
mi sentido
al inabarcable dolor
de lo solitario y
bello.

 

 

 

Poesía Nihilista

las palabras son

Palabras, Movimiento 

Las palabras son
lesbianas turistas hablando de un obelisco
que no me dejan enterrar en su abismo
las palabras son
vórtices y montañas rusas
no tienen precio de entrada
pero terminas vomitando del mareo
las palabras son
dedos sin huellas
manos asesinas que ahorcan sin consecuencia
a los volúmenes de la experiencia
las palabras son
gemelas siameses
que aún leen a Freud
para saber cuál de ellas es el súper-yo
las palabras son
un Himalaya en este corazón
que un budista pinta
cuando medita sin razón.


 
 

mandatos del deseo

Dos Luces en Noche

Quiero sentir

la tierra como un tatuaje rojo
rompiendo mis venas
hasta tocar el hueso de la existencia

quiero sentir

la piel mojada del cielo
sembrar la ciudad del siglo 21
en una antología de orgasmos

quiero sentir

la sal de una huida
cuando el sudor de convicto
nace seco en una cara sin oasis

quiero sentir

dos luces en amarillo
en el hiato de una noche
mientas leo la biblia de un silencio

 

poesía siglo XXI

accidentes extraordinarios

Sky of Indigo

Hoy vi
el cielo
vestirse en índigo
nube y granizo
simultáneamente
sus murmullos
entraron en mi
como una espada
hecha de existencia
desangré en asombro
inventando aleluyas
para mi transparencia
por la cual veía
el contenido frágil
con el que se
llenan los días
tiré mi escudo
en rodillas
me declaré perdedor
cautivo
de lo efímero.

poesía siglo XXI

las cosas de ayer

poesia delirio

Ayer me desperté
desesperado
a las orillas de un delirio
mi mano se extendió
atravesaba casas,
el parque de algún vecindario
luego cruzó ciudades
sobrepasó el copete
de un continente
y seguía su excursión
hasta llegar al sol
donde sintió una pelusa de fuego
y en terror se recogió
hasta llegar a mi costado
con olor a eternidad,
miré el mar de imprecisión
que me rodeaba
lentamente me arrastraba
con sus olas hechiceras
hasta terminar flotando
sin esfuerzo
sobre su superficie inconstante
mis cabellos cada vez más
húmedos
con el roce de sus aguas nocturnas
sostuve mi respiración
y en un parpadeo
de mis ojos lacrimosos
me sometí al descenso
a lo profundo
donde vi mi otra vida
como algo
inútil
e innecesario.
 
 
 

poesía contemporánea

en contacto

Había comprendido
la calle que visité
todos los días por esta
edad de indiferencia
era un portal
y en decidida
rebelión
pincelaba yo
cada aspecto
de mi calle pisoteada
agregándole tonos
que la hacían verse
cada vez más como un mundo
donde los artistas de la locura
gobernaban los asfaltos y las perpendicularidades
era un portal
transportando todo pensamiento
a lo innombrable
y era esa calle donde transitaba
la pasión por el pigmento
de color de carne
que me hacía ver la extensión
de la ciudad y su continuación
hasta el infinito
como una gota diminuta
flotando quizá
entre los silencios
de los tiempos.
 

poesía contemporánea

la mirada

Se vestía de una lejanía
ella descansaba
en el horizonte
tapado por una civilización
de huecos y ecos
ajena a la lucha diaria
ella
con una pesada envoltura
de estrellas y pesimismos
se movía sigilosamente
como ideal moribundo
que chorrea del las manos
y en secreto de mar
desnuda por la transparencia
de su distancia
me miró
callada y juez
condenó todo intento
en silencio y espera
me percaté que el mensaje
es un cuarto de hora
hundido en el vacío
sin números.
 
 
 

poesía nihilista

detalles

ciudad cementerio

este lugar existía
tenía un ángel
que sobrevolaba en dosis
de crepúsculo
con los hielos narrando
los grises cohibidos
debajo de las suelas de la prisa
y cruza un hombre con
brazos de letargo
abriendo el humo desahogado
que flota en vórtices
por la avenida del invierno
en estacas se captan
los edificios con tendencias
melancólicas causadas
por un amor que se grabó
en incienso y no en cemento
este lugar existía
tenía un ángel meditabundo
que sobrevolaba por zonas
de un aforismo huérfano
pudriéndose
en el cementerio
del anteayer.

poesía contemporánea