el último día

poesía muerte

el techo ya no existía
era de mermelada azul
como los algodones del mar
los parpadeos eran ahora contados en centurias
la vista proyectada al camuflaje del infinito
la época era apenas una señal
dirigiendo los ojos a lo sagrado
que dicta: la belleza supera la tristeza

 

con las nubes transitando como pensamientos
de exquisita blancura
las campanas del final
ampliando la melodía
el mediodía de la vida
el nocturno sigilo de la muerte

 

y apoyados en la distancia
de nuestra ignorancia
fracturamos nuestros pechos
permitiendo el misterio brotar y ahogarnos
en un manantial de sangre
que sabía a beatitud.

 

Poesía Moderna