
salvajemente
insólito como el destino
de las nubes
y al fin, ya,
morí
con la conciencia
hecha trizas
por haberle robado
tanto vino
a los que tanto
lo ocupan
en los últimos
días
de la tierra
fugaz.


Dónde me llevan
todos estos versos
dónde me dejarán plantado
en qué sombra
de cuál solipsismo
se derraman palabras
como gotas de sangre vital
por dónde
cae
la inmaterial sustancia
de un sueño
por dónde cursan
los ríos
de una aventura
imaginada,
en qué tinta
quedan plasmados
los irreversibles hechos
de una invisible
vida.

La poesía es mi tercer solitario ensueño
similar a la vida borracha de símbolos
o al sueño cansado de cronología
así, la vida, los sueños y la poesía
son todos, con igual probabilidad
la temible alucinación de una sombra humana
que desliza un frágil dedo sobre el polvo existencial
exponiendo la superficie gris y hueca
y al llegar el dedo al borde
resbala y cae en una profundidad fría y alegre,
y como no queda más nada
el verde de la hora
se distrae con la neblina de adjetivos
y la sustancia intocable de versos
inventando un nuevo mundo
donde ni siquiera yo
estoy seguro de existir.

Mis labios se han quedado quietos
inermes criaturas
petrificados por el frío de la monotonía
conocían antes los ritmos del asombro
pronunciaban versos sobre el misterio
besaban con anhelo lo desconocido
pero hoy,
sobrios y aburridos
discípulos de la piedra
contentos de olvidar la pasión de un ineludible verso
duermen uno sobre el otro
en fotográfica posición
son reliquias – gusanos muertos
héroes olvidados
incapaces de retomar su profecía:
You must be logged in to post a comment.