de lunas pintadas

Arte y poesía

deben haber miles
de otros
como yo

andando
tropezando
con la alfombra grisácea
de la llena luna

ebrios
con el tinto amargor
de una belleza muda

la crepitante
formulación del horizonte
raspando el centro
vacío del alma

hay otros
cansados como
las cataratas gastadas del viento
sin propósito ni calma

mira esa atmósfera
tendida como una cama
de algodón y promesa

que espesa bruma
levita del pincel
el lienzo jugoso
como la chuleta de esta luna

la botella casi vacía –

deben haber miles
como yo
caminando sin nacer
a pesar de morir
en las tumbas
de cada lapso.

 

 

 

Poesía Nihilista

El abismo y yo

 

Temblando, solo a veces

     puede sentarme a escribir

y contar un peregrinaje olvidado

      montar una ola de recuerdos

rescatar entre los escombros algunas noches

             nombrar escasos momentos

solo a veces, puedo dejar el desierto

 el pálido reflejo de un sol vacío;

        ante tantos misterios y miedos

solo salgo de una profusa intoxicación

        cuando me dices “respira, estás vivo” 

no es que se me olvidaba existir, solo que la vida y la muerte

     se mezclan incesantemente

el vacío y el éctasis son uno mismo

    y la mayoría del tiempo

        parece que solo existimos yo y el abismo

el pequeño yo 

      y el inabarcable absurdo.

 

 

  Las calles torpes de Antigua,  

       los volcanes fantasmagóricos de Nicaragua,

mi cuerpo desnudo en la arenas de Oaxaca…

     un romance con la arquitectura Bohemia

el profundo silencio de la nieve escandinava

        un viento sin voz en las alturas patagónicas

 

 

sin nunca preguntar, por qué 

    andar de una sombra a otra

deshacerme lentamente sobre este rincón galáctico 

       tirar frases sin sentido al atravesar los días

flotar sin resistencia entre torbellinos 

      y un día tararear mientras mi sangre se detiene  

     desistir las calles, los volcanes, los cuerpos, el amor y el silencio 

             y dejar correr como el viento todo lo que tiene que suceder

 estando yo aquí o no.

¿cómo callar?

Relámpago en la lejanía

     crea el celaje de mi circunstancia

el deseo es una ceguera

     una única trayectoria

donde existen miles

Haz en mí lo que debes

   mútame hacia lo incomprensible

porque mi anochecer

   cae como una nota grave

       al final de una descuidada orgía

porque cada letra escrita

      es en el fondo un poema entero

y si cada nube merece una sinfonía

   cada partícula de polvo

       cuenta una odisea

¿cómo callar?

Anclados en cada pozo negro

   -es cierto-

      el aislamiento trae seguridad;

cómo se siente ser ráfaga,

   la voz que ama el silencio

los labios que adoran lo innombrable

          ¿cómo era todo cuando nada importaba?

-es cierto-

  hay un instante, una cortina

un rostro escondido en el bosque

    ese recuerdo inasequible

sabría cantar, palpitar ese encanto

        el refugio del tacto…

dos manos en forma de copa

                        ¿ya cayó la gota?

Regresar a pagina principal de ARS POETICA