mi visita

Visité
la cosa,
su nombre
con ancha frontera,
pisé la franja que llega
hasta el horizonte límite,
sentí con absoluta certeza
un grano de arena
dentro del puño cerrado –
lo toqué todo de hierro y roca,
por años de inexplicable ruta
obedecí la estructura sólida
de la máquina;
ahora doy vuelta
el regreso a mi origen
a la nube
a lo ilocalizable
a lo inefable
                 de donde provengo.

Poesía Nihilista