Me caí

Temible Libertad

Me caí
no en un fatalismo
ni en uno de esos abismos
ni a la calle, no hablo
de esas cosas;
me caí
como un templo
que se desploma por un terremoto
y todos los santos de mármol
de mi interior
se estrellaron contra el suelo
reventando en fragmentos irreconocibles;
caí
con mi gran domo de dogmas
sobre la multitud de mi fieles opiniones,
dejando escombros y cadáveres y nada más;
caí
como ese templo
y ya no tengo intermediario
entre lo que soy
y lo que debo ser,
el horizonte queda descubierto sin
esta intercalada catedral,
queda abierto
como esta herida
que se sana
con la temible libertad
             de no saber nada . . .
 

Poesía Nihilista