Aquella… esperanza?

con las cicatrices del precipicio 

   me acerco a estas orillas 

traigo la sangre seca en mis brazos 

  recuerdo bien el sentimiento de caer 

          el desencanto de regresar 

    y la necesidad de seguir 

reconozco las arrugas de las paredes 

         en la oquedad de otra derrota 

la sucia lágrima que renunció 

           y se evaporó sin obituario 

ese polvo en la circunferencia de mis labios 

     esa palabra que nunca pude pronunciar…

 La angustia fosilizada
que quedó como el epitafio de mi trayectoria:
     ¿pero aún sigo caminando?
                    ¿aún distingo esa lejanía llamada… esperanza?

Títere del deseo


Miraba sobre mi cabeza

      no habían cuerdas ni hilos

alcancé por grandes muros alrededor

      no habían ni cercas ni calabozos

supuse que debajo existían espinas y precipicios

    soy preso de los caprichos de este momento

desconozco el por qué de las cosas

    soy libre esclavo de la decisión

respondo a lo que simplemente se manifiesta

             es un juego

esta estrepitosa sinfonía llega a su fin algún día

Mira