ver el mar

ver_el_mar

Algún poeta
describió su poesía
como reportajes
y alucinaciones

pero no son acaso
la misma cosa;
reportar la alucinación
de los eventos

hoy…

ahí podría terminar un poema.
en potencia, en instante, en quimera.

hoy
iba andando
en bicicleta por puente
sobre mar

era una furia de crestas
sangre azul bulléndose

nadie lo notó.
(si la gente notara las cosas
es probable que la poesía
sería superflua)

nadie se acostó
sobre su vientre
para estudiar la carnosidad
del agua, su pulso refractado
en trece mil escalofríos

nadie.

y uno sigue al fin de cuentas
tratando de ser más humano
que poeta, tratando de alcanzar
con cálculo y condición.

uno regresa a casa lleno
de eco y hormigueo.

a comer a leer la noticia seguir apiñando la ceniza de los actos

al final del día
uno puede decir

que todo consiste
en una transición
de luz pestañeo luz

uno puede decir

siempre existirá el mar
para verlo mañana

uno puede decir

la mar me espera
acostada como
una mascota
a la par
de mi sangre

uno puede decir
– como un poeta –
soñé formar un nuevo mar

pero hoy…
no especulo.

Me limito a reportar la alucinación
y decir,

hoy… vi el mar.

 

 

Poesía Contemporánea

la mentira de la verdad

Poeta Contemporaneo

alboroto esta melancolía de nubes
olfatos inertes, noches virulentas
de preguntas y el taciturno silencio
que siempre las acompaña,
al reconocer
todos los hechos y eventos
que nunca podré
corroborar,
miro unas cuantas palabras en la página,
libro de historia,
cuentos de hadas,
una anécdota recontada
un dogma y una metáfora,
de repente me vuelvo,
veo atrás
el gran carril del ímpetu
que me trajo hasta aquí;
era yo ola en la marinería incesante
de vida y tierra,
una más
capaz de creer en lo improbable,
deseoso de romperse sin mucho bullicio,
en la costa perenne
del olvido. 
 

 

 

Poesia Moderna

uno de mis viajes

Idea Dizzy

 

 

Una idea
de cuatro puertas
se estacionó en el paisaje
de mi futuro
entré en ella
me ajusté el cinturón de lógica
y empezó a conducir
en círculos
como cuando dibujo garabatos
en infinito en el aire,
la incauta idea
se detuvo al pie
de una paradoja
me obligó bajarme
y nauseabundo vomité
sobre los regazos del silencio;
cuando miré atrás
la idea viajaba por el otro lado de mi cordura,
no me quedó otra que pagar un taxi
para regresar
al asilo
de la
ignorancia.
 

Blog de Poesía Moderna