un charco de hedonismo

Arco flácido

Me gusta tocar ese lugar,
curvo y blando, oculto –
que esconde el deseo.
Es magia,
que la piel roce
una fantasía y erija un obelisco.
No es morbo
sentir un relámpago extinguirse
debajo de la sangre.
Sucede y uno respira
como un árbol de hojas erizadas.
El peso de la esencia
deja glaseado el nuevo
flácido arco.
No hay que esperar siglos
para que aparezcan
monumentos al placer.

 

 

 

Poesía Nihilista

poema blanco

Perdóname
pero me confundí
creí que los días eran
tabernas con barra libre
donde todos pasan fumando
y yo tomo mis cervezas
mientras leo el obituario
de mi pensamiento,
perdón, de veras
creí que el sufrimiento
era el pan de todos los días
del cual todos comen
pero siempre quedan con hambre,
no lo hago al propio
pero me enamoré salvajemente
del absurdo
besamos vulgarmente en público y ella
me masturba ahí mismo
haciéndome regar poemas blancos
en los pies de tu rutina
 
 
 
 

poemas del nihilismo