
Ya que somos incompletos
porque la vida se desploma desapercibidamente
como la consecuencia es nula
y cada día, al pasar, se convierte nube negra
al convertirse lentamente la piel en piedra
al evaporarse angustiosamente el pensamiento en silencio
esperar mientras la cortina del tiempo cae precipitosamente
cegando, enmudeciendo, ensordecedor tiempo
sobre la cabeza, el anochecer es un velo
un espacio infinito sin acción
una blancura sobre esta impermanencia
el cansancio que nunca acaba…
mientras las hojas se tiñen de amarillo
las canciones ya no llevan voces
la convexidad de un mundo inhospitable
a pesar de que nunca podremos escapar de él …
no podemos huir.