sutra

 

nada      existe

       el piano

deja caer sus martillos

como piedras en un mar sin sal

 

nada

ni el momento

el suspiro

la idea de existir

 

ni la nube

que le dio sombra

al adiós

 

ni la lágrima

que fue casi

infinita

 

ni la madre

que dio luz

a solitarios héroes

 

nada      existe

            el color rojo

se desnuda sin explicar

el origen de

            su sangre

 

 

 

Poesía Nihilista

nube delgada

noche de lluvia

La lluvia
desfiguró la ciudad.
Abrí mis manos
y escaparon tantos cometas mojados
el viento arrastró los pies de arena
se ahogaron las casas sin color a tierra
arrancó los carros como pétalos de débil flor.
Se llevó todo.
A mi padre con ojos de león adormecido
mi madre y su almohada de plumas.
Pasa como navaja amputando
las sombras de mis alas pintadas.
El caos y el agua;
las lágrimas y los años.

 

 

Poesía Absurda